jueves, abril 30, 2015

Festival de trailers (VI)

vhs, videoclub, videocult, video cult


Contrabando de armas (Dinero sangre, 1986) de Steven Hull. Con Anthony Cordova, Guy Ecker, Robert Livesy.
 



Si estuvieras aquí (Wish You Were Here, 1987) de David Leland. Con Emily Lloyd, Clare Clifford, Barbara Durkin, Geoffrey Hutchings.



 

Solo en casa 3 (Home Alone 3, 1997) de Raja Gosnell. Con Alex D. Linz, Olek Kruppa, Rya Kihlstedt, Lenny von Dohlen, Scarlett Johansson.

martes, abril 28, 2015

Máximo riesgo

Máximo riesgo, Cliffhanger, Sylvester Stallone, John Lithgow, Renny Harlin

¿Te imaginas que Stallone fuera tan fan de Los goonies que hiciera un remake encubierto? Pues lo hizo. Que huevos tienes, Sly.

Año 93. Si bien ya hacía un par de años que estábamos viendo grandes superproducciones con efectos digitales de primer nivel como Terminator 2, no sería hasta la aparición ese mismo año de Jurassic Park que lo digital empezaría a comérselo todo. Es por eso que Máximo riesgo es una de las últimas "grandes" producciones que en mayor medida dejaba de lado éstos y se quedaba en trucajes más clásicos y con mucha escena con dobles especialistas. Que eso no quiere decir que no haya por ahí algún detallito digital.

Máximo riesgo, Cliffhanger, Sylvester Stallone, John Lithgow, Renny Harlin

Aquí Sly ejerce de un especialista en escalada que, después de un accidente en el que muere la novia de su compañero, decide retirarse en eso de subir montañas.
Paralelamente, un avión del gobierno traslada 100 millones de dólares, siendo abordado por un grupo de mercenarios, pero durante el robo las maletas con los millones acaban perdidas en las montañas y el avión estrellado. Los ladrones, que han sobrevivido al accidente, lanzan una llamada de emergencia esperando que vayan en su ayuda en helicóptero, robarlo y buscar el dinero. Y claro, nuestro Rocky, que pasaba por allí, es quien se presenta al rescate y ya la tenemos liada.

Máximo riesgo, Cliffhanger, Sylvester Stallone, John Lithgow, Renny Harlin

Máximo riesgo fue el retorno de Stallone al cine de acción después de seguir los pasos de su colega Arnie y meterse en dos proyectos cómicos que no funcionaron en taquilla como Oscar, ¡Quita las manos! y ¡Alto!, o mi madre dispara. Además de lloverle palos por todas partes. Conclusión: si haces una película donde el título lleva signos de exclamación lo tienes jodido.
Y nadie mejor que Renny Harlin, una especie de James Cameron de segunda división, para devolverle al Olimpo de los action hero.

El film tiene un inicio que es a la vez su punto álgido y su talón de Aquiles. Es tan espectacular y lleno de tensión que mantener ese nivel es imposible. Es por eso que el film, pese a mantener el tipo, te deja con cierto regusto amargo.
Si bien gran parte de ella estaba rodada en escenarios tan naturales como espectaculares, tiene escenas rodadas en estudio, simulando una localización en unos decorados que son terribles y casi parecen sacados de Barrio Sésamo. Bueno, quizá exagero, pero la cosa va por ahí. Tampoco se salva de la quema un guión con más agujeros que un colador (en parte, obra del propio Sly) que acaba siendo una sucesión de escenas de unos ladrones detrás de un botín y de Stallone, que les va dejando trampas por el camino. Sí, como decía, en esencia un Los goonies.

Máximo riesgo, Cliffhanger, Sylvester Stallone, John Lithgow, Renny Harlin

Pero que todas estas cosas negativas no nos dejen ver sus cualidades. El film es una tontería simpática, que se aguanta muy bien y los más de 20 años que tiene a sus espaldas no rechinan nada. De esas que sabes que va a pasar en cada momento antes que suceda, pero que se disfruta con agrado.

En nuestro país tiene un punto negativo extra: el doblaje. Durante el verano de 1993 los actores de doblaje se fueron a una huelga que duró 101 días y nos privó de las voces habituales de Tom Cruise, el Chuache, Eastwood o Harrison Ford en La tapadera, El último gran héroe, En la línea de fuego y El Fugitivo, respectivamente. El caso que dio más que hablar fue con Parque Jurásico, que acabó siendo doblada en Francia de estrangis y retrasando su estreno varios meses.

viernes, abril 24, 2015

Festival de trailers (V)



Jóvenes halcones (Hawks, 1988) de Robert Ellis Miller. Con Timothy Dalton, Anthony Edwards, Janet McTeer, Camille Coduri.



El mundo nunca es suficiente (The World is Not Enough, 1999) de Michael Apted. Con Pierce Brosnan, Sophie Marceau, Denise Richards, Robert Carlyle, Judi Dench, John Cleese.




El último patriota (The Patriot, 1998) de Dean Semler. Con Steven Seagal, Gailard Sartain, Camilla Belle, L.Q. Jones. 


martes, abril 21, 2015

Supersonic Man

Supersonic Man, J. P. Simon, Juan Piquer Simón, Cameron Mitchell. Michael Coby

Juan Piquer Simón no era italiano, pero como si lo fuera. Poco o nada le interesaba parir películas con calidad, guiones trabajados o actuaciones de ensueño. A él lo que le interesaba era facturar películas que hicieran pasta. Y si era a condición de subirse al carro de la peli de moda y cagar un exploit como la copa de un pino, pues se cagaba un pino y aquí paz y después gloria. Y, oye, que ni tan mal, que esto del cine es un negocio como cualquier otro.

Con su debut en Viaje al centro de la Tierra ya vimos el detalle de colocar a King Kong por ahí para aprovecharse de un disfraz apolillado y el éxito más o menos reciente del film producido por Dino De Laurentiis. Ahora le tocaba el turno saquear lo último que se estaba ultimando desde Hollywood, la adaptación de carne y hueso del hombre de acero: Superman.

Supersonic Man, J. P. Simon, Juan Piquer Simón, Cameron Mitchell. Michael Coby

Lo aparente que había quedado Viaje al centro de la Tierra hizo que mucho productor de serie B y Z se acercase a él, ya que éste parecía un tipo capaz de facturar cosas bastante apañadas con el dinero que se gastaba Spielberg en desayunar. Uno de estos productores fue Dick Randall, el clásico tipo que hacía cine marginal, cosas que no llegaban a la serie B ni en broma y se proyectaban en los peores cines. Un auténtico cagador del, ahora tan de moda, grindhouse. Todo un muestrario de exploit con cintas de kung fu (La furia de Jackie), animales salvajes (Cocodrilo) softcore (Garganta profunda negra), slasher (No abrir hasta Navidad) y sobre todo mucho subproducto filipino, muchas de ellas protagonizadas por el menudo Weng Weng.

Supersonic Man, J. P. Simon, Juan Piquer Simón, Cameron Mitchell. Michael CobyRandall le propuso a Piquer montar una peli de superhéroes, a lo que el director valenciano no se lo pensó dos veces. La versión oficial dice que en un primer momento contactaron con Marvel para adaptar El Capitán América, a lo que la editorial aceptó siempre y cuando pudiera supervisar el producto final, cosa que no fue del agrado del director. Eso es lo que contaba el propio artiste, cosa que yo no me creo ni por asomo. Fuese como fuese, la cuestión es que Randall le propone inventarse un superhéroe y ahorrarse derechos y mandangas con editoriales y le suelta un Captain Electric a lo que Piquer se niega "porque sonaba a anuncio de electrodomésticos". Proyecto que más adelante acabaría en manos de Frank Agrama y Ronald Dobrin, dúplo que estaban detrás de dos clásicos del trash como El despertar de la momia y Queen Kong, aunque nunca se materializó.
De ahí pasamos a Flashman, pero De Laurentiis, que estaba preparando Flash Gordon, les amenazó con demandarles si no cambiaban el título, acabando en el conocido Supersonic Man. Luego, en algún país como Alemania, la estrenaron como Sonic Man y se quedaron tan panchos.
 
Supersonic Man, J. P. Simon, Juan Piquer Simón, Cameron Mitchell. Michael Coby

Protagonizada por Michael Coby, alías de Antonio Cantafora, que, junto a Paul Smith (que a la postre aparecería en Mil gritos tiene la noche del propio Piquer), habían sido la copia chusquera de Terence Hill y Bud Spencer con Les llamaban los hermanos Trinidad (Carambola, filotto... tutti in buca, 1975) o Nosotros no somos ángeles (Noi non siamo angeli, 1975), remedos de Le llamaban Trinidad (Lo chiamavano Trinità..., 1970) y También los ángeles comen judías (Anche gli angeli mangiano fagioli, 1973), aunque en este último caso cambiaron a Hill por Giuliano Gemma. En Supersonic Man Coby hace de eso, de Supersonic Man, eso sí, cuando tiene apariencia humana. Hago un alto para recalcar que en el film siempre se habla de SuperSonic, sin el Man. Lo que me hace sospechar que el sufijo se lo pusieron una vez finalizado el rodaje para, ¡otra vez!, subirse de forma más que evidente al éxito de Superman de Richard Donner. Aunque aquí se queda colgada otra anécdota que contaba el propio Piquer, que dice que los productores del Superman cinematográfico le amenazaron con una demanda si usaba lo de "Super" ya que sonaba demasiado a Superman. La cosa es que en la edición Norteamericana también acabó como Sonic Man. 

Siguiendo con el reparto teníamos a José Luis Ayestarán, el culturista que había sido Tarzán y había asomado el careto en Conan el bárbaro, que hacía de Supersonic Man en su vertiente superheroica. Cameron Mitchell, otra estrella venida a menos que entre toma y toma se iba con Piquer a tomarse unos berberechos, hacía de malo megalómano de esos que gustan de reírse muy alto. Les acompañaban el clásico Frank Braña, Luis Barboo, Jose María Caffarel, los cómicos Javier de Campos, Quique Camoiras y Tito García, y Emilio Fornet, aquel abuelete que salía en un montón de las de Pajares y Esteso.
 
Supersonic Man, J. P. Simon, Juan Piquer Simón, Cameron Mitchell. Michael Coby
Supersonic Man, el primer superhéroe con las uñas llenas de mugre

Y no es casualidad que Coby/Cantafora fuese el protagonista del film de Piquer, pues también se incluyó una escena de mamporros que parece sacado de cualquiera de los films de Hill/Spencer que hacían furor en media Europa. Así que ahí tenemos otros de los muchos éxitos donde Piquer clavó dentellada. Además del consiguiente saqueo a Star Wars con el inicio donde aparece la nave del protagonista al igual que el primer crucero imperial del film de George Lucas o los rayos láser de los esbirros del malvado doctor Gulik. Amén de coger el "Que la fuerza te acompañe" y darle la vuelta con el rimbombante "Que la fuerza de las galaxias sea conmigo" que nuestro protagonista cabezón y bigotudo usaba tal abracadabra.

Como es habitual en el cine de Piquer, nos topamos con mucho humor, que en esencia parece que quiere tirar de los cartoons de la Warner (como el borracho que le explota el puro o la famosa apisonadora marca Acme) pero se queda en algo tan grueso que, 35 años después, sigue atufando a queso de cabrales. Dentro de estos gags hay uno que ha perdido totalmente vigencia y es que la famosa escena donde nuestro superhéroe recorre media ciudad para conseguir un par de botellas de champagne, a quien se las roba es al mismo actor que en aquella época estaba tan de moda por hacer un anuncio televisivo de estropajos para lavar los cacharros. ¿Sería ese anuncio de la productora de Piquer? A saber.

Supersonic Man, J. P. Simon, Juan Piquer Simón, Cameron Mitchell. Michael Coby

Y es por esos ramalazos humorísticos que acaban por eliminar cualquier atisbo de grandeza al héroe y a la película. Con Piquer uno nunca llega a saber cuanto tiene de intencionado el diseño del protagonista con esa máscara de purpurina mientras convierte en plátanos las pistolas de los malos a ritmo discotequero. Posiblemente muchos de esos desbarajustes fuesen intencionados pero otros, como esas maquetas sacadas de los sobres de 5 duros de los Montaman son una mezcla de falta de medios y poca pericia. Porque, como es habitual en las películas del director, se mezclan cosas bien paridas con el tercermundismo más chavacano. ¿Por qué hay planos del protagonista volando por el espacio o su propia nave, que no tienen nada que envidiar a planos similares llegados de Hollywood y luego te mete otro que se nota que es un muñeco que de articulado tiene poco? Esa era la grandeza de Piquer, el poco ojo para desechar material horripilante y darlo por bueno.
Por momentos el film parece una psicotronía italiana de aquella época al estilo Godface, pero luego tiene pequeñas genialidades que no impiden que en la actualidad sea motivo de jolgorio del espectador sediento de bizarradas trash con ramalazos kitsch

Un detalle extremadamente curioso es la escena donde Supersonic Man entra en la base del malo y éste le comienza a atacar con hielo, fuego, ultrasonidos... Escena que es clavada a una del Superman de Richard Donner. ¡Plagio!, dirán algunos. Podría ser, pero la curiosidad es que Donner eliminó esa escena del montaje final y solamente se vio en su edición en DVD décadas después. ¿Simple casualidad o Piquer tuvo acceso a material de altas esferas? 

Supersonic Man, J. P. Simon, Juan Piquer Simón, Cameron Mitchell. Michael Coby

Y si algo había aprendido el director de Los nuevos extraterrestres de los yankis es que lo importante es el envoltorio. Es por eso que la aparición de Supersonic Man en los cines vino acompañada de mucha publicidad, unos comics dibujados por Sanchís y una canción pegadiza como ella sola de manos de Natura, que seguro que lo petó con el single de 7".

Supersonic Man, J. P. Simon, Juan Piquer Simón, Cameron Mitchell. Michael CobyComo era habitual en la época, la cosa pudo haberse alargado con secuelas, ya que el film había funcionado bastante bien en muchos mercados. Sin ir más lejos en nuestra taquilla amasó unos 87 millones de las antiguas pesetas (algo más de 500 mil euros) y añadiéndole lo que facturó en otros mercados hizo que los poco más de 30 millones de pesetas (unos 180 mil €) valiesen la pena todo el sufrimiento. 
Supersonic Man, J. P. Simon, Juan Piquer Simón, Cameron Mitchell. Michael CobyCon vistas a una secuela, Piquer ya tenía en mente aprovechar mucho material descartado de Supersonic Man (que, al final, acabó en Guerra sucia), además de tener como protagonista a una chica y el título de Fantastika. Supersonic Girl. Al final la cosa quedó en aguas de borrajas y en un cartel para la promoción firmado por Jano,  ya que los norteamericanos que tenían que poner parte del montante se tiraron para atrás. También apareció alguna noticia de un film titulado Ice Man pero que no debió llegar mucho más lejos que algún cartel promocional para buscar financiación. Pero Piquer acabó hasta el moño de los superhéroes, pues los 9 meses que le costó parir Supersonic Man le revolvieron el estómago y prefirió volver a sus islas misteriosas de Verne y sus dinosaurios de plástico.

jueves, abril 16, 2015

Festival de trailers (IV)

 


Auto stop mortal. Secuestro (Diary of a Teenage Hitchhiker, 1979) de Ted Post. Con Dominique Dunne, Dick Van Patten, Richard Sanders.




Relacion fatal. Siesta (Siesta, 1987) de Mary Lambert. Con Ellen Barkin, Gabriel Byrne, Julian Sands, Isabella Rossellini, Martin Sheen, Jodie Foster, Grace Jones.




Los miserables. La leyenda nunca muere (Les Misérables, 1998) de Bille August. Con Claire Danes, Geoffrey Rush, Uma Thurman, Liam Neeson.



martes, abril 14, 2015

Viaje al centro de la Tierra

Viaje al centro de la Tierra, Juan Piquer Simon, J. P. Simon, Julio Verne, Kenneth More, The Fabulous Journey to the Center of the Earth, Jules Verne

Un trio de zopencos que se adentra en las entrañas del planeta, un señor disfrazado de King Kong, una ciudad fluorescente donde las edificaciones son tupperwares, dinosaurios de plástico y Jack Taylor más clonado que Michael Keaton en Mis dobles, mi mujer y yo. Nunca antes un debut cinematográfico fue tan cachondo.

Juan Piquer Simón decía que decantarse por usar una obra conocida como base para su primer film se debía a causas puramente comerciales. Julio Verne era un autor conocido mundialmente, y una película basada en una de sus historias más famosas no necesitaba publicidad. Amén de no tener que pagar derechos de autor.

Viaje al centro de la Tierra, Juan Piquer Simon, J. P. Simon, Julio Verne, Kenneth More, The Fabulous Journey to the Center of the Earth, Jules Verne

Pese a ser su debut (bastante tardío, con casi 40 años), Piquer ya tenía mucho camino hecho, pues llevaba casi 20 años rodando anuncios, primero para una empresa holandesa y luego con la suya propia, donde ya comenzó a trabajar con técnicos como Juan Mariné. Gracias a la experiencia adquirida en esa etapa, el rodaje no le supuso ninguna complicación por su condición de novel, según el propio director.

Piquer era mucho Piquer y aquí ya nos enseña las cartas con las que jugaría en el resto de su filmografïa: cualquier cosa que pueda reciclarse es bienvenida. Aquí nos mete una escena con un mono gigante porque tenían a mano el disfraz de simio y que el King Kong de De Laurentiis acababa de estrenarse y no era cuestión de dejar pasar la oportunidad de aprovecharse de un éxito reciente. Y que, además, tener al macaco en el cartel quedaba la mar de chanante.

Viaje al centro de la Tierra, Juan Piquer Simon, J. P. Simon, Julio Verne, Kenneth More, The Fabulous Journey to the Center of the Earth, Jules Verne

Otra de las constantes que acabarían siendo made by Piquer era rodar en inglés y usar algún actor lo suficientemente famoso para ayudar a vender la película, pero con la suficiente decadencia como para aceptar participar en una producción hispánica. En este caso el elegido fue Kenneth More, famoso en aquella época por la serie El padre Brown.
Además de contar con algunas caras que le acabarían acompañando en posteriores films: Frank Braña (que aparecería en todas las películas del director salvo La isla del diablo), Jack Taylor (Mil gritos tiene la noche), José María Caffarel (Supersonic Man), Lone Fleming (Guerra sucia) y Luis Barboo (Supersonic Man, Misterio en la isla de los monstruos, Los diablos del mar). 
Ya en el apartado técnico también empezaría una estrecha colaboración que se alargaría un par de décadas con los internacionales Emilio Ruiz y Francisco Prósper. 

Además, figura en los créditos Blaki (el Marty Feldman español), habitual en comedias de los 70/80, pero su escena, puramente cómica, solamente se vio en su estreno español, ya que en la versión americana se cercenó para aligerar el ritmo, cosa que Piquer acogió con agrado, desapareciendo definitivamente de las ediciones domésticas.

Viaje al centro de la Tierra, Juan Piquer Simon, J. P. Simon, Julio Verne, Kenneth More, The Fabulous Journey to the Center of the Earth, Jules Verne

También se iniciaba la mala relación del director valenciano con la crítica, que no solía ver con  buenos ojos sus películas. Y aunque Viaje al centro de la Tierra tuvo algún que otro halago, muchos le acusaron de hacer un film demasiado naif y blandito, mucho más enfocado a deleitar a los de la quinta del propio Piquer que a la juventud de finales de los 70, que por aquellas fechas estaba flipándolo con la recien estrenada Star Wars. La noche y el día, vamos.
Y aunque no tuvo los ingresos del film de George Lucas, Piquer estaba dando saltos de alegría con sus casi 200 millones de pesetas recaudados (unos 1,2 millones de euros de la época) y casi 2 millones de espectadores. Cifras que, según él, multiplicaban un 300% la inversión del film.

Más allá de nuestras fronteras consiguió distribución y cierta notoriedad para ser el tipo de producto que era. En aquel momento Samuel Z. Arkoff, jefazo de la AIP (American International Pictures), le ofrece a Piquer un contrato para instalarse en USA con vistas a dirigir pelis de serie B. Pero el director valenciano tenía un ego sólo comparable al de Paul Naschy y ante la imposición de un director de diálogos pensó que lo querían controlar en exceso y declinó la oferta.

viernes, abril 10, 2015

Heartbeeps

Heartbeeps, Andy Kaufman, Allan Arkush

En este país Andy Kaufman apenas es conocido. Quizás alguno recordará Man on the Moon el biopic que hizo Milos Forman con Jim Carrey recreando a Kaufman. Y poco más, porque la popularidad del cómico era a base de sus espectáculos y apariciones en la televisión norteamericana. Como mucho los más viejos del lugar lo recordarán de la serie Taxi.

En cine su trabajo fue mínimo, haciendo pequeños papeles en Demon de Larry Cohen y El hábito no hace al monje de Marty Feldman. Ya en 1981 le llegó su gran oportunidad de un papel protagonista con el film Heartbeeps.
 

Heartbeeps, Andy Kaufman, Allan Arkush

Nos encontramos en un futuro donde los robots están totalmente establecidos en la sociedad. Uno de ellos es condenado a retirarse en un almacén ya que no acaba de funcionar bien. En el almacén encuentra una robot con la decide fugarse y vivir juntos. Esto hará que unos trabajadores de la empresa partan en su búsqueda, al igual que un robot de seguridad que tampoco funciona demasiado bien.

Heartbeeps, Andy Kaufman, Allan Arkush

Si antes comentaba que aquí Kaufman era más bien desconocido, con Heartbeeps la cosa tampoco cambiaba demasiado, ya que el film nunca se estrenó en estas tierras de boina y salchichón. Mucho tenía que ver ese desconocimiento del público hacía la figura del cómico, pero más tenía que ver que en los USA fue un rotundo fracaso que apenas superó los 2 millones de dólares en taquilla cuando había costado 10.
 

Y no me extraña ese fracaso, el film es una extraña amalgama que era más propia de Disney en esos primeros 80, pero no, fue Universal quien puso el montante. La película es de un sopor nunca visto, y eso que apenas dura una hora y cuarto. Ver a los robots deambular por un bosque mientras sueltan chorradas, con el famoso tema de la inteligencia artifical que se plantea si puede llegar a tener sentimientos, es algo que solamente los más valientes aguantarán. 
Dicho fracaso tuvo graves consecuencias en la carrera de Kaufman, al menos en el terreno cinematográfico, ya que su siguiente proyecto era llevar a la gran pantalla a su alter ego Tony Clifton, cosa que acabó en el limbo.

Heartbeeps, Andy Kaufman, Allan Arkush

Unos cuantos datos de la gente que hizo posible este bodrio: dirigida por Allan Arkush, que venía de trabajar bajo el amparo de Roger Corman llevando las riendas de Esas locas del cine, Deporte mortal y Rock 'n' Roll High School, la película de los Ramones. El fracaso de Heartbeeps, su primer film para un gran estudio, le arrinconó al mundo de la televisión (Fama, Luz de luna, Dawson crece, Héroes...), aunque entre medias hizo la infame El club de los chalados 2.

En reparto un joven Randy Quaid; Bernadette Peters; vista en películas de Steve Martin como Dinero caído del cielo, Un loco anda suelto ya que eran pareja; Kenneth McMillan, el malo del sketch de la cornisa de Los ojos del gato; Kathleen Freeman, la madre de Fred Ward en Agárralo como puedas 33 1/3: el insulto final; y pequeñas apariciones de Dick Miller, el director/actor Paul Bartel y la mamá de TerrorVision, Mary Woronov.

Y en el apartado técnico tenemos un par de nombre muy llamativos. En la banda sonora todo un John Williams y en los maquillajes de los robots a Stan Winston y su equipo, haciendo una labor bastante buena y que recuerda a la que años después haría en Inteligencia artificial de Spielberg. Labor que le valió una nominación en los Oscar en la recien estrenada categoría de Mejor maquillaje, aunque el premio se lo acabó llevando Rick Backer por Un hombre lobo americano en Londres.




miércoles, abril 08, 2015

DownTown

Downtown, Chris Prynoski, mtv

De una vieja y sucia cinta VHS desentierro esta serie olvidada de la MTv de finales de los 90. Concretamente fue en verano de 1999 cuando el canal musical emitió Downtown, serie creada por Chris Prynoski.

jueves, abril 02, 2015

Eclipse total

Eclipse total, Full Eclipse, Anthony Hickox, Mario Van Peebles, Patsy Kensit, Bruce Payne

Max Dire es un policía de Los Ángeles que anda de capa caída por sus problemas maritales. Además, está preocupado por la salud de su compañero de trabajo, que se debate entre la vida y la muerte después de recibir unos disparos en un tiroteo. Pero de repente, un buen día, su compañero vuelve totalmente recuperado y con una fuerza y agilidad sobrehumanas. Paralelamente descubre que detrás de los cambios de su compañero está un extraño grupo de policías que operan por las noches transformados en hombres lobos.