viernes, junio 27, 2014

Flash, el relámpago humano

The Flash, Flash el relámpago humano, DC, John Wesley Shipp

El exitazo que supuso el Batman de Tim Burton no sólo inundó el planeta con los objetos más variopintos que lucían el logo del murciélago, si no que animó a las productoras a lanzar versiones de carne y hueso de los personajes que pululaban las páginas de los cómics desde tiempos inmemorables. Pero rápidamente se dieron cuenta que la cosa no era tan sencilla. Si unos años antes las vetustas series televisivas de Spiderman o Hulk demostraban que las buenas intenciones no eran suficientes para hacer algo que no fuera jocoso, en el ahora de 1990 no iba a ser diferente. Batman había demostrado que sí se podía hacer un producto digno, siempre y cuando se inyectase el capital suficiente y se contase con la colaboración de un buen equipo de profesionales. El Capitán América de Albert Pyun era la prueba fehaciente de ello. No cash, no future.

miércoles, junio 25, 2014

Hansel y Gretel de Tim Burton

Hansel y Gretel, Tim Burton, Disney, Disney Channel, Stephen Chiodo, Rick Heinrichs

En 1982 Disney lanzaba Vincent, un cortometraje de un primerizo Tim Burton. Niños que sueñan con ser mad doctors, estética expresionista en rigurosísimo blanco y negro y perros zombi era lo que ofrecía bajo la narración de Vincent Price. Vamos, toda una antítesis de lo que se esperaba de algo venido de la factoría de Mickey Mouse, lo que hizo que la obra, pese a las buenas críticas, acabara escondida en algún polvoriento cajón.

Por aquella época nacía Disney Channel, y como cualquier nuevo canal iba necesitada de contenidos con lo que no le hacía ascos a (casi) nada que fuese producido dentro de la misma compañía. Uno de los programas que emitía era Disney Studio Showcase, en el que se veían cosas como el documental Beyond Tron, en el que hablaban de los efectos especiales de ese film,  y dentro de este programa se pudo ver Hansel y Gretel, mediometraje de menos de una hora dirigido por Tim Burton, que por la época no le resultó demasiado complicado que le dieran los 116 mil dólares que costó la producción.

Hansel y Gretel, Tim Burton, Disney, Disney Channel, Stephen Chiodo, Rick Heinrichs

La historia es la de toda la vida pero con añadidos muy poperos. Para empezar los protagonistas son japoneses, lo que para el director fue una forma de meter referencias a las artes marciales. Sin ir más lejos los protagonistas luchan con la bruja como si de una película de Bruce Lee se tratase.
Pero las referencias asiáticas no terminaban ahí. El padre de los niños, lejos de ser el carpintero de la historia original, es aquí un fabricante de juguetes. Figuras que acaban transformándose en diferentes figuras, igual que pasaba con los Transformers de Hasbro que por la época causaban furor en los USA.

Hansel y Gretel, Tim Burton, Disney, Disney Channel, Stephen Chiodo, Rick Heinrichs

Rodada en 16 mm y con actores practicamente amateurs, la cosa acaba quedando muy parca, con unos escenarios minimalistas y una música que va por su lado. Todo tiene un aire muy de El planeta imaginario. La diferencia es que aquí no se gastaban 116 mil dólares y salía Galindo. Y posiblemente aquello fuese mucho más entretenido que Hansel y Gretel, donde todo está estirado para llegar a los 3 cuartos de hora.

Lo único/más curioso de la obra es ver como Burton se rodeó de gente que, después, dio el salto a Hollywood y/o siguieron colaborando con él. A saber: el guión estaba firmado por Julie Hickson, que, además de ser su novia en la época, acabaría siendo productora del Frankenweenie de 1984 y con la que haría uno de los primeros tratamientos del guión de Batman a mediados de los 80. Rick Heinrichs, que aquí fue productor y se encargaría de la fabricación de las marionetas y su animación, ya había hecho tareas similares en Vincent y en el futuro sería muy habitual verlo en los films de Burton, ya fuese como diseñador de producción (Sleepy Hollow, Sombras tenebrosas), en los efectos especiales (La gran aventura de Pee-wee, Bitelchús) o como director artístico (Batman Vuelve). Y Stephen Chiodo, aquí encargado de la animación, que ya venía de estar en Vincent y luego director de Killer Klowns, además de creador de criaturas como los critters, volvería al universo Burton en La gran aventura de Pee-wee y el episodio de Aladino y su lámpara maravillosa para aquella serie aquí llamada Los cuentos de las estrellas.

Hansel y Gretel, Tim Burton, Disney, Disney Channel, Stephen Chiodo, Rick Heinrichs

Hansel y Gretel se emitió en el Disney Channel la noche de halloween de 1983 a las 22.30, lo que tratándose de un canal infantil era poco menos que hacer que nadir la viese. Esa fue la única vez que se pudo ver, lo que le daba cierto aire de obra oculta apenas conocida/vista. Con el paso de los años ya se pudo ver en alguna de las muchas exposiciones que se han ido haciendo sobre el trabajo del director, pero ahora parece que ya lo podemos disfrutar/padecer el resto de los mortales con su cuelgue en el tubo.
La cosa es floja, cruda y pelin coñazo, pero tiene el encanto de bastantes efectos especiales a la vieja usanza y muchos diseños que serían recuperados por el director en sus obras posteriores. Lo que siempre ayuda a aguantar el trago.

jueves, junio 19, 2014

Maléfica

Maléfica, Angelina Jolie, Disney

De un tiempo a esta parte se ha puesto de moda eso de llevar a la imagen real todo ese conglomerado ideado por los Grimm, Andersen, Perrault y Cía. Desde series televisivas de baja estofa como la espantosa Érase una vez, Grimm (aunque esta va por otros derroteros), Érase una vez en el País de las Maravillas o mega producciones como Blancanieves, la leyenda del cazador, Alicia en el País de las maravillas o Hansel y Gretel: cazadores de brujas. Es natural, la tecnología permite hacer cosas que antes eran imposibles. Aunque no hemos de olvidarnos de algunos tímidos intentos noventeros como Blancanieves, la verdadera historia o la versión de la Cenicienta protagonizada por Drew Barrymore titulada Por siempre jamás.

martes, junio 17, 2014

La leyenda del troll

La leyenda del troll, Ernest scared stupid, Jim Varney, Halloween

Jim Varney, ese trasunto de Paco Calatrava (sí, ese que probablemente fuese a tu comunión y pillara la cogorza con güisqui "El caballito blanco") lo conocíamos porque TVE solía meter alguna de sus pelis la mañana de Navidad/Reyes mientras nosotros mirábamos de reojo un decepcionante jersey de lana de cuello alto que apenas habíamos tenido valor a desenvolver.

miércoles, junio 11, 2014

El cortador de césped

El cortador de césped, Stephen King, Pierce Brosnan, Jeff Fahey, Austin O'Brien

El exitazo que supuso el Carrie de Brian De Palma supuso la época dorada de las adaptaciones cinematográficas de Stephen King. Directores como Kubrick, Cronenberg, Carpenter o hasta el propio Tobe Hooper estuvieron metidos en adaptaciones (alguna muy libre) que funcionaban muy bien y fueron la base para una longeva relación entre el cine y el escritor.
Pero todo lo que empieza acaba y las adaptaciones a lo grande, con directores de renombre, dieron paso a producciones mucho más modestas y, en muchos casos, directamente para televisión, ya fuesen telefilms o mini series.

Curiosamente este punto de inflexión vino del propio King, cuando decidió que quién mejor que él para llevar uno de sus relatos al celuloide. Para ello usó el titulado Camiones (Trucks), uno de sus primeros escritos que acabó recopilado en El umbral de la noche. Lo que terminó siendo Maximum Overdrive fue un fracaso, más por los logros artísticos que por taquilla, que el autor rodó enfarlopado hasta las cejas mientras David Lynch estaba metido con Terciopelo azul que se rodaba a pocos metros (recordemos, las dos producciones de De Laurentiis). Y ya. El tipo nunca más volvió a dirigir.
A partir de ahí su obra en versión celuloide decayó, aunque, de vez en cuando, iba apareciendo alguna producción que llamaba la atención. Y una de ellas fue este El cortador de césped.

 El cortador de césped, Stephen King, Pierce Brosnan, Jeff Fahey, Austin O'Brien

Un científico experimenta con la realidad virtual, consiguiendo con esta aumentar la inteligencia de los monos. Por diversos motivos acaba fuera del proyecto, pero él sigue trabajando en su casa. Una vez que da por terminados sus experimentos con monos decide trabajar con humanos. Y el elegido es un tipo deficiente que se dedica a cortar el césped del vecindario.

El que haya leído el relato original comprobará que poco o nada tiene que ver con esta sinopsis. Esto viene dado cuando la New Line adquirió los derechos y pensó que podría fusionar la historia con un guión que tenía entre manos titulado Cyber god (Ciber dios). Aunque lo que realmente hizo fue meter el título del relato a ese guión y poco más. La clásica estratagema de usar el nombre de un autor super ventas para vender una película que no tiene nada que ver.
En cuanto King se enteró que el film no tenía nada que ver con su relato activo la maquinaria judicial para que eliminasen su nombre de los créditos.

 El cortador de césped, Stephen King, Pierce Brosnan, Jeff Fahey, Austin O'Brien

Lo que en los 90 molaba, como eran todas esas secuencias hechas por ordenador, hoy son poco más que horrendas, lo que hace que a día de hoy el film ha envejecido fatal, y eso es muy malo cuando el principal reclamo son esas secuencias virtuales.
El resto de la estética del film no ayuda mucho más. Sobre todo el supuesto laboratorio que luce una iluminación azulada que da la impresión de cualquier cosa menos de laboratorio científico.
Aun y así, si dejamos de lado la estética, la peli se hace hasta disfrutable si la tomamos como una serie B para pasar el rato. Aunque claro, si su fuerte era la estética... mal vamos.

Con un elenco bastante curiosote con un Pierce Brosnan pre James Bond, cuando era conocido por Remington Steele. Aunque el prota real era Jeff Fahey, cuando prometía mucho con la tercera parte de Psicosis, Cazador blanco, corazón negro de Clint Eastwood y Cuerpo maldito. También corre por ahí Jenny Wrigt (la prota de Lecturas diabólicas), Geoffrey Lewis (El misterio en Salem's Lot), Austin O'Brien (el niño de El último gran héroe) y Troy Evans (el director del instituto de Twin Peaks). Y dirección de Brett Leonard, que viendo su filmografía se entiende su elección para el puesto, además de ser el guionista, ya que está obsesionado con todo lo relacionado con la realidad virtual. Ahí está Virtuosity, la del Denzel Washington, aquel espantoso videoclip de Peter Gabriel de la canción Kiss that frog y alguna cosita para Imax.


El cortador de césped, Stephen King, Pierce Brosnan, Jeff Fahey, Austin O'Brien

Un apunte, existe una versión de finales de los 80 dirigida por un tal James Gonis, totalmente amateur que sí sigue el texto original. Esta versión forma parte de aquel invento del propio escritor llamado Dollar baby, que consistía en que estudiantes de cine podían comprar por un dolar los derechos de algunos relatos de los que King poseía los derechos y hacer un versión audiovisual de la cual no podían explotarla comercialmente. De este grupo salió Frank Darabont, que luego se convertiría en un director recurrente en la obra de King (La milla verde, la versión noventera de El resplandor, The mist...).  Algunas de estas versiones aparecieron por estos lares en VHS de la mano de Dister bajo el título Pesadillas nocturnas.


El cortador de césped, Stephen King, Pierce Brosnan, Jeff Fahey, Austin O'BrienEl cortador de césped 2. Más allá del ciberespacio. 4 años después, en pleno 1996, aterrizó en las salas más "selectas" esta secuela. Mucho me temo que los amigos de New Line querían convertir El cortador de cesped en otra de esas franquicias, cosa que les facilitó el final abierto de la original. Aunque más que final abierto era un chiste/guiño a los fans de esas sagas donde siempre meten al final el momento que el malo nos deja con la duda si ha fenecido o no. Y no olvidemos que la original tuvo una taquilla bastante estimable e, incluso, sacaron algún que otro videojuego para las consolas de la época.
En esta segunda parte, escrita, entre otros, por Michael Miner, uno de los guionistas del Robocop original, estamos en un futuro ya totalmente cyberpunk en el que todo está controlado por los ordenadores. Una mega corporación encuentra con vida al chaval deficiente de la primera parte y aprovechan para usarlo con un chip que están desarrollando con intención de controlar todos los ordenadores del mundo. Evidentemente "el cortador de césped" comenzará hacer de las suyas en cuanto esté dentro de la red.



El cortador de césped, Stephen King, Pierce Brosnan, Jeff Fahey, Austin O'Brien

De los actores del original el único que repitió fue Austin O'Brien, cuando ya no lucía ese cabezón infantiloide que le acompañó en su época gloriosa de Mi chica 2 o Prehysteria! Como científico nos colaron a Patrick Bergin, y como malo, repitiendo el personaje de Jeff Fahey en la primera, a Matt Frewer, que le recordamos por ser el vecino cascarrabias de Cariño, he encogido a los niños y, sobre todo, por ser Max Headroom, lo que le da cierta gracia al hecho que aquí también sea un personaje cibernético. Además, el director es Farhad Mann, que hizo las mismas tareas en el piloto de Max Headroom.

El film acabó siendo el punto y final de una posible franquicia ya que en la taquilla USA fue un pufo. Cosa nada rara viendo los resultados. Y la cosa empieza más o menos bien con ese futuro con esa estética tan cyberpunk, pero la cosa decae rápidamente cuando el resto de la película pasa en interiores, todos ellos con mucha iluminación azul y aséptica, efectos especiales de los que se abusa de los cromas. Sí, todo muy de los 90. Stephen King ya puede dormir tranquilo por las noches.

jueves, junio 05, 2014

Tank girl

Tank girl, Rachel Talalay, Lori Petty, Malcolm McDowell

De lo 90 hacia atrás las adaptaciones de comics eran unas chuflas que, salvo un par de super producciones, eran, en el mejor de los casos, series B cuyas pretensiones no iban más allá de criar polvo en los estantes del videoclub.
Pero una cosa es ser una mala adaptación, como era el caso del Juez Dredd de Stallone, y otra ser, directamente, un bodrio. Porque si nos olvidamos de sus orígenes comiqueros, como película de acción es, cuanto menos, resultona. Eso es algo que, por lo general, los yankis lo tienen muy claro, el espectáculo ante todo.
Tank girl, Rachel Talalay, Lori Petty, Malcolm McDowell

Y por otro lado está Tank girl, que como adaptación es mala, pero como película, más allá de las páginas impresas, es nefasta, aburrida, ridícula y patética.
Seguramente buena parte de culpa es de su directora Rachel Talalay, que venía de hacer Pesadilla final: la muerte de Freddy, aquella que tenía 15 minutos en pseudo 3D, y producir un par de trabajos de John Waters, y después de dirigir el film aquí comentado se pasó al mundo televisivo de donde nunca más salió.

Tank girl, Rachel Talalay, Lori Petty, Malcolm McDowell

Una trama aburrida, situaciones ridículas, de aquellas que te producen vergüenza ajena y te obligan a girar la cabeza para no ruborizarte. Y mira que la cosa empieza de una forma más o menos simpática con un montón de viñetas del cómic como en aquel Flash Gordon de Mike Hodges, pero ya, hasta ahí se queda cualquier atisbo de gracia. A partir de ahí se dedica a meter transiciones en forma de viñetas o animaciones, todo muy del estilo cartoon del que se tiraba mucho en los 90 en series como Parker Lewis nunca pierde.
Que la presencia de Lory Petty como protagonista no ayuda en absoluto en de sobras conocido, pero tener como al malo de la función a Malcolm McDowell, en su época que salía de malo en cualquier bodrio en el que se dignasen a pagarle lo que fuera, es para tomárselo a guasa. Ni la pobre de Noami Wats, mucho antes del salto a la fama con Mulholland drive, sale bien parada.
Y por salvar, los maquillajes de los canguros mutantes obra del estudio de Stan Winston. Aunque aprueban de forma muy justita, eso sí.

Tank girl, Rachel Talalay, Lori Petty, Malcolm McDowell

Ni siquiera los autores originales, Jamie Hewllet (creador del grupo Gorillaz junto a Damon Albarn) y Alan Martin, son capaces de sacar algo positivo de este comistrajo. Es más, hablan pestes de ella. Lo que ya hace que nos hagamos idea de este despropósito post nuclear.

martes, junio 03, 2014

Un pacto de mil demonios

Un pacto de mil demonios, Disney, Bill Cosby, Elliot Gould

No sólo de películas extrañas se nutría Disney en los 80, también dejaba caer, de vez en cuando, con alguna producción de corte amable como las que sacaba años atrás. Es el caso de Un pacto de mil demonios.