domingo, diciembre 25, 2011

Entre tomas (IV)

Brian De Palma, Al Pacino, ScarfaceBrian de Palma y Pacino en el rodaje de El precio del poder

Mi primer
contacto con Brian de Palma fue en el lejano 1990, cuando en Noche de lobos emitieron Hermanas. Peli que ni me dio miedo, ni me gusto en exceso. ¿Qué quieren? Tenía 10 añitos. En aquella época si una peli de terror no tenía monstruitos o espíritus, difícilmente me iba a ganar.

Fue precisamente Hermanas la película que hizo que el nombre de Palma comenzara a ser conocido y con la que se le colocó la etiqueta de director hitchconiano. A partir de ahí encadenó éxitos y fracasos, pero que en su mayoría quedan en los anales del cine: El fantasma del Paraíso, Carrie, Vestida para matar, El precio del poder, Los intocables de Elliot Ness, Misión imposible... es un no acabar.

Con una infacia difícil, donde siempre estaba en competición con su hermano mayor y fue el detonante para que sus padres acabaran divorciándose, rodó Una familia de locos (Home movies, 1980), un film que contenía altos tintes biográficos y que en parte fue financiado por Spielberg y George Lucas. La película era un proyecto de los estudiantes a los que impartía clase en el Sarah Lawrence College, en los que ajuntó a alumnos con actores profesionales (Nancy Allen, Kirk Douglas, Gerrit Graham...). Aunque pese a esos tintes biográficos el director siempre ha dicho que "el cine es la mentira venticuatro veces por segundo".

Tipo difícil (Michael Caine decía que el mayor elogio que era capaz de hacer en un rodaje era "la toma vale") que forma parte de la misma generación que Spielberg, George Lucas y Coppola, pero a diferencia de ellos ni ha creado su productora, ni nunca ha estado considerado un director de éxito asegurado. Como él mismo dijo "uno solamente puede llamarse director si ha sido capaz de llevar a la quiebra a una productora".