viernes, enero 30, 2009

La divertida noche de los zombis

La divertida noche de los zombis, Dan O'Bannon, Ken Wiederhorn, Dana Ashbrook, The Return of the Living Dead Hablar de El regreso de los muertos vivientes sería lo suyo, ¿no? Porque, se supone, que es la buena, la simpática, la divertida. Pero hablar y defenderla por enésima vez ya aburre a las ovejas, además que es lo previsible y manido.
Pero ¿qué pasa con su secuela? Porque la secuela también está muy bien, no es tan redonda como la anterior entrega pero mantiene el tipo dándole, si me apuras, un toque más Goonies.
Tom Fox se había metido en el negocio de la producción cuando fue productor sin acreditar en Rabit test, la única película dirigida por Joan Rivers, mediante su pequeña productora Fox Films.
Pese a que nunca había trabajado en el mundillo, Fox, tenía ciertas tablas ya que su tío fue presidente de la Universal durante 37 años, y otro familiar lo fue de la United Artist en los 50.
Años después, a finales de los 70, conoció a John Russo (el que fuera guionista de la original La noche de los muertos viviente de George A. Romero) que acababa de escribir un guión llamado The Return of the Living Dead y se lo compró para ofrecérselo a Dan O'Bannon (guionista de Alien y Muertos y enterrados entre otras), pero éste se negó a dirigir un guión ajeno. Fox cedió y le dejó que lo reescribiera a su gusto y luego la dirigiera.


La divertida noche de los zombis, Dan O'Bannon, Ken Wiederhorn, Dana Ashbrook, The Return of the Living Dead
La película, estrenada bajo el amparo de la Orion, fue un éxito comercial, además de incorporar novedades al universo zombi: desde que su único objetivo y alimento eran los cerebros humanos y que podían hablar e incluso razonar.

Hay que decir que antes a O'Bannon en un primer momento el proyecto fue ofrecido Tobe Hooper para que la rodara en formato 3D.


El que hubiera una secuela sólo era una cuestión de tiempo. Así que Tom Fox se puso manos a la obra y fichó a
Ken Wiederhorn para que la escribiese y dirigiese.

Ken Wiederhorn
, que había hecho su debut en otra película de muertos vivientes, Ondas de choque o Terror en las aguas (elijase el título preferido) con Peter Cushing, venía de trabajar en el departamento de informativos de la CBS, siendo productor y montador del programa 60 minutos. Wiederhorn era capaz de meterse en fregados cómicos (Desmadre en la universidad, Los albóndigas atacan de nuevo) o productos de género (Los ojos de un extraño, Torre oscura co-dirigida con Freddie Francis).

Curiosisimamente en estas tierras catalanas, concretamente en TV3, se vendió a bombo y platillo una serie co-producida con USA y rodada en Barcelona sobre un juez que por la noche se quita la toga y se calza una chupa de cuero (también llamada cruzada aquí y en Valencia) y a lomos de su Harley imparte la justicia que no le deja la ley en los tribunales.
La serie, titulada
Justicia ciega, era una bazofia muy grande que, aún y así, duró 29 episodios. ¿Pero sabéis quién era el director de un puñados de episodios de este engendro? Sí!! Ken Wiederhorn. Y es que el pobre de Ken acabó con sus huesos en la tv dirigiendo episodios de Jóvenes policías (aquella basura protagonizada por Johnny Depp que daban en Cangrena 3 los viernes por la noche) o Las pesadillas de Freddy.


La divertida noche de los zombis, Dan O'Bannon, Ken Wiederhorn, Dana Ashbrook, The Return of the Living Dead
La película más que una secuela parece un remake pero acentuando los elementos cómicos. La historia comienza cuando unos camiones del ejercito que transportan los famosos bidones que almacenan a los zombis pierden uno de éstos en un pequeño pueblo.
Unos chavales lo encuentran y comienzan a toquetearlo liberando no sólo al zombi que hay en su interior si no también el gas contaminante que convierte en zombi a todo aquél que lo respira. Paralelamente, cerca de allí, hay un cementerio en el que un par de ladrones de tumbas se dedican a profanarlas y robar las joyas de los cadáveres. Evidentemente en cuanto el gas llegue al cementerio la fiesta está servida.

 
La divertida noche de los zombis, Dan O'Bannon, Ken Wiederhorn, Dana Ashbrook, The Return of the Living Dead
Decía antes que más que una secuela es un remake, cosa muy evidente ya que varios actores repiten en esta secuela interpretando papeles similares: James Karen y Thom Mathews, que si en la primera eran empleados de una funeraria ahora serán dos ladrones de tumbas; Jonathan Terry, que volvía hacer de militar y también volvió aparecer Allan Trautman.

También tenemos por ahí a Dana Ashbrook (el Bobby Briggs de Twin Peaks) haciendo de reparador de televisores chulillo. Otro que luego sería conocidillo fue Mitch Pileggi, que sería el malo de Shocker, aunque sería más conocido por el Skinner de Expediente X.

La divertida noche de los zombis combina un humor más sutil como cuando uno de los protas, que es doctor, se encuentra con un zombi al que había conocido en vida y se disculpa con él ya que en la operación se quedaron sin el tipo de sangre del operado y más tarde fallecido y convertido en zombi.
O guiños a la anterior entrega como cuando uno de los protagonistas que repitieron en esta secuela dice que todo lo que está sucediendo le parece haberlo vivido anteriormente.
También repiten líneas de dialogo o hay escenas calcadas como cuando los zombis piden más médicos a través de la radio de una ambulancia. Incluso uno de los militares al ver los bidones exclama un "otra vez", dando a entender que eso ya ha pasado.

Por contrapunto también hay detalles con un humor muchas más grueso. A saber: una zombi que no ve nada hasta que se pone las gafas, un muerto viviente que no ve una tumba abierta y cae en ella u otro que cada vez que intenta salir de su fosa le pisan, y el archiconocido zombi que parodia a Michael Jackson.


La divertida noche de los zombis, Dan O'Bannon, Ken Wiederhorn, Dana Ashbrook, The Return of the Living Dead
Muy bueno es ese detalle comiquero donde el joven protagonista ojea un cómic (Masterman) donde suceden hechos parecidos a la película: un superhéroe que pierde los poderes cuando encuentra un bidón del que parecen emanar unos gases y criaturas pantanosas.

Si en anteriores películas de zombis éstos sólo morían si les reventaban la cabeza o directamente no morían (como en El regreso de los muertos vivientes) aquí nos descubren una nueva forma de ejecutarlos: mediante electricidad.
Curiosamente este detalle no estaba en el guión original pero cuando rodaban la película en Valencia (una pequeña ciudad de California, no se me pongan nerviosos por favor) se dieron cuenta que al lado tenían una auténtica central eléctrica. Así que se les ocurrió usarla para el clímax final, pero cuando fueron a pedir permisos para usarla los de la central no les pusieron ningún impedimento, pero eso sí, por las normativas de seguridad todos los del equipo debían llevar unos cascos de protección. Evidentemente no era plan de ver a los zombis con casco y finalmente tuvieron que construir una central eléctrica, que les quedó algo pobre, eso sí.

Que
La divertida noche de los zombis es una buena película ya lo sabíamos, sólo hace falta ver lo que vino detrás: Mortal zombi, Return of the living dead: necropolis y Return of the living dead: Rave to grave.

 

La divertida noche de los zombis, Dan O'Bannon, Ken Wiederhorn, Dana Ashbrook, The Return of the Living Dead

jueves, enero 22, 2009

Supernova

supernova, marta sánchez, gabino diego, Juan Miñón, javier gurruchaga
Señores pónganse en pie, porque lo que viene ahora es una auténtica basura, un tocho más pesado que si se te cayera encima el jodido Titánic, con el cabezón de Leo y la gorda de Kate Winslet en la popa (¿o era en la proa?) y la anoréxica de Céline Dion cantando en la cubierta orquesta incluida, y detrás el puto iceberg.
Una joya del puto infierno, porque lo que se aproxima es la mierda más gigantesca que ha parido director, no ya en este puto país, si no en el puñetero universo.
Con todos ustedes Supernova.

Que Marta Sánchez siempre ha sido una mala fotocopia (o al menos ella ha intentado serlo) de la ambición rubia no es ningún secreto. Así que era totalmente lógico que acabara haciendo un producto cinematográfico para su lucimiento personal.

Así que la productora Aligator Producciones, que tiene en su haber joyas del calibre de El robobo de la jojoya, se lió la manta a la cabeza y se pensó que iba hacer un bombazo. Recordemos que hacía poco que M. Sánchez había reventado las ventas del Interviú al enseñar sus tetas de cabra en el poster central.
Tanto se lo creyeron que las canciones que salen en la peli se las hicieron cantar en inglés para abrirse mercado en el extranjero. Ingenuos.


supernova, marta sánchez, gabino diego, Juan Miñón, javier gurruchaga
La peli va de un conde chiflado que rapta a una científica para que fabrique un clon de una diva del pop llamada Fénix (¿guiño a El fantasma del paraíso?) de la que está obsesionado. Cuando ya tiene el clon lo que hace es raptar a la auténtica Fénix y poner en su lugar a la réplica.
Pero el conde no contará con un tal Saturnino, al que todos llaman Saturn (¿lo pillan? sideral total), que está prendado de la cantante e irá en su busca cuando se entere del entuerto.

Semejante mierda está firmada por Juan Miñón.
A Juan Miñón, en sus comienzos, casi lo podríamos definir como autor más que como simple director, ya que en sus primeras películas él mismo era autor del guión y tiraba por un cine más petulante.
Su primera película, Kargus, co-dirigida con Miguel Ángel Trujillo (un director de fotografía que nunca más volvió a dirigir) eran un montón de historias que iban haciendo un retrato de diferentes épocas de Espanya.
5 años tardó en hacer su segunda peli, Luna de agosto, las peripecias de una chica espanyola que viaja a Tánger a buscar a su novio.
Ya en el 89 recluta a Banderas, Paco Rabal y a Emma Suárez (cuando aún llevaba el pelo encrespado, el de la cabeza, se entiende) para hacer La blanca paloma, otro de esos coñazos fabricados para acaparar premios, cosa que hizo.
Después de rodar un episodio para la serie Crónicas del mal se debió de cansar de hacer tantas películas con buenas críticas y pasearlas por los festivales y se lanzó a por un producto mucho más comercial dispuesto a llenar de culos las butacas. O al menos esa era su intención.


supernova, marta sánchez, gabino diego, Juan Miñón, javier gurruchaga
Aparte de prometerle el oro y el moro a M. Sánchez, que tanto era su afán de imitar a Madonna que en la peli luce un atuendo casi clónico del que diseñó Jean-Paul Gaultier en el 90, fichó unos cuantos nombres conocidos: Javier Gurruchaga, que hace de conde Nado repitiendo sus tics de siempre, Chús Lampreave, que da vida a la científica, Guillermo Montesinos, viviendo de las rentas de Mujeres al borde de un ataque de nervios, Neus Asensi, que si no saliese no pasaría nada, y Gabino Diego, que vuelve a revindicarse como uno de los peores actores de la historia.

supernova, marta sánchez, gabino diego, Juan Miñón, javier gurruchaga
Es curioso como ese mismo año el cine espanyol estrenó a bombo y plantillo dos películas de ciencia ficción: el bodrio aquí comentado y la más que digna Acción mutante de Álex de la Iglésia que estaba hecha con más ganas y gracia, además de unos decorados y efectos más que buenos.
No como Supernova, que parece que usó los descartes de Las aventuras de Enrique y Anna. Porque tienen tela los bichos que habitan las alcantarillas que son tíos disfrazados de rata que hacen que Lester parezca una creación de Stan Winston; por no hablar de los efectos de sonidos que debían de ser los mismos que los que salían en Los Fruitis.

La peli, que en cines la distribuyó Warner y en vídeo le pasó la patata caliente a Record Visión (recordemos su época dorada: Capitán América, Mutronics, Red Scorpio y K-9000) fue un buen y merecido fracaso que duró menos que poco en las salas y que a penas recaudó 30 millones de las antiguas pesetas que apenas llegarían para pagar las facturas de lo que costó la depilación facial de Marta Sánchez. Porque la gente ni picó pese al esforzado cartel que dejaba entrever los pezones de la Sánchez. Luego la pasó Antena 3 un jueves por la noche, cuando hacían El peliculón después de Farmacia de guardia, y quedó enterrada en el más absoluto de los olvidos.
Que se jodan.

Los tres minutos más jodidamente duros de la historia:

viernes, enero 09, 2009

Repo! The genetic opera

Repo! The genetic opera, Paris Hilton, Darren Lynn Bousman, Alexa Vega
Por fin Buena Vista se digna ha estrenarla. Aunque viendo que en Barcelona está en, literalmente, cuatro salas y la poca publicidad que le han dado no sé yo si aguantará en cartelera una segunda semana. Atrás quedan esos cambios y atrasos de fechas y el hilarante pase, previo registro, en Sitges.
De todas formas es una película que tiene a su público potencial en los festivales de género y en la venta de ediciones especiales en DVD porque visto lo visto esto no va a interesar lo más mínimo a la gran masa fuera del fandom.

Ya desde el primer minuto Darren Lynn Bousman, el director, nos avisa que lo que vamos a ver es un puto cómic con todo ese prólogo contado con viñetas, que luego vuelven aparecer en forma de flashbacks del pasado de algunos personajes.
Además no se ha tirado al futurismo más barato si no que ha hecho una malgama de anacronismos la mar de efectivos, donde tienen cabida desde coches clásicos hasta cuadros que proyectan su ilustración de forma virtual.


Repo! The genetic opera, Paris Hilton, Darren Lynn Bousman, Alexa Vega
¿De qué va la peli? Muy fácil, en un futuro no muy lejano la empresa GeneCo se dedica a facilitar organos humanos a los que los necesiten pero cobrandose precios muy caros. Si alguien no puede pagarlos la empresa le manda a los Repo Man, los recuperadores de órganos, que hacen eso, matar al sujeto y recuperar el órgano.
El presidente de GeneCo es Rotti Largo, al que le han diagnosticado en fase terminal con lo que tiene que decidir a cual de sus tres hijos le deja la compañía.


Repo! The genetic opera, Paris Hilton, Darren Lynn Bousman, Alexa Vega
La peli cuenta con un reparto no de primera línea pero totalmente efectivo: Paul Sorvino, Anthony Head, Sarah Brightman, Alexa Vega y Nivek Ogre (el cantante de Skinny Puppy).
Ah, sí! Que se me olvidaba, tambien sale Paris Hilton.

Toda la historia es un binomio de gore y humor negro. Hay una escena que resume perfectamente esa mezcla: cuando Repo Man tiene a uno de sus clientes en su escondite y le raja el estomago sacando todo lo que hay en su interior de una forma muy gráfica. Y no sólo se conforma con eso, si no que mete el brazo dentro de las entrañas de su víctima y le mueve la boca como si fuera un muñeco de ventríloco. Y es que gore tiene, no es excesivo pero haberlo haylo, sobre todo tratandose de una películita mainstream.


Repo! The genetic opera, Paris Hilton, Darren Lynn Bousman, Alexa Vega
Momento especialmente gracioso cuando el personaje de Shilo hace una performance a lo Avril Lavigne (Seventeen), muñecos de peluche haciendo los coros incluidos, y cuando ya llevamos dos minutos y nos comenzamos a mosquear, su padre ficticio le arrea una hostia como si hubiera leído nuestros pensamientos y su show Lavigne acaba.


Toda la película es un grotesco monstruo de Frankenstein que se alimenta de la cultura más o menos popera y clásica: Repo Man tiene dotes de Jeckyll y Hyde mientras imparte su personal justicia por las calles cual superhéroe bajo su traje que parece sacado de las SS si existieran en el siglo XXI; Amber Sweet, al igual que la Sirenita, no está en el escenario cuando le toca dar un discurso ya que se ha ido a escondidas a los bajos fondos de la ciudad para saciar su vicio, operarse una y otra vez bajo el síndrome Dorian Gray; la ciega de Mag luce unos ojos excesivamente grandes que recuerdan a las pinturas de Mark Ryden; Luigi Largo no para de gesticular con movimientos espasmódicos que imitan a los de Mick Jagger; Pavi Largo lleva una máscara confeccionada con piel humana al igual que Leatherface y, además, al final lleva una que luce un rictus de sonrisa siniestra que no hace más que recordarnos al auténtico Joker; el climax final que transcurre en un escenario donde el público piensa que lo que está viendo es teatrillo que nos remite directamente a El fantasma del paraiso.

Repo! The genetic opera, Paris Hilton, Darren Lynn Bousman, Alexa Vega
Muchos ya se han tirado a compararla con The Rocky Horror Picture Show, cosa que desde luego no tiene ni pies ni cabeza. Las dos son musicales, sí, pero tambien lo es Un americano en París y nadie ha hecho esa comparación. Si se puede ver ciertos paralelismos es con Sweeney Todd (precisamente en la peli de Burton sale Anthony Head en un papelillo sin acreditar). Y al igual que ésta, en Repo, más que cantar canciones poperas lo hacen con opera y no han un sólo dialogo entonado como una conversación normal. Con lo que el título no engaña a nadie, Repo! The generic OPERA.


Repo! The genetic opera, Paris Hilton, Darren Lynn Bousman, Alexa Vega
¿Y la música? Pués está bastante bien, tiene sus altibajos y, para mi gusto, se exagera con las operísticas pero es más que audible. La OST está producida por Yoshiki de los X Japan, ni más ni menos.
Además, en la banda sonora, hay algún tema que no aparece en la película. Ya saben, cosas de la sala de montaje. En cambio otras canciones no aparecen, pero apareceràn en la nueva edición que saldrá a la vez que el DVD (hagan como yo y reserven su copia en zona 1 que sale el día 20). Ya saben, cosas de la industria. Money is the money, que diría aquel.


¿Cómo no me va a gustar una película donde al final gana Paris? Sólo recomendable para paladares muy selectos y de muy buen gusto.

jueves, enero 08, 2009

Shadow of memories

Shadow of memories, Shadow of destiny, Konami
Una cosa que me divierte mucho es coger revistas antiguas, ya sean de cine o videojuegos, e ir viendo, con perspectiva, las noticias del momento, que en su mayoría, no se han materializado.
Ya sea el lector de cd's de la Supernintendo, el Reaper con Michael Keaton, el Zelda de Gameboy traducido al castellano, la Mary Reilly de Tim Burton, el Final Fantasy VII de Nintendo 64 o el Ronnie Rocket de Lynch.

Con lo que creo que es una buena ocasión para hacer un remember de los hypes boxeros que tenía hace justo un año, hypes que llevan camino de convertirse en los vaperware de esta generación.
Esto viene a cuento porque, pese a que no suelo darle mucha cancha a los videojuegos en el blog, y eso que tienen apartado propio, y le estoy dando las últimas estocadas al Time Hollow de Konami para la DS, simpatiquísimo y fresquísimo juego (sobre todo si te sale free) de viajes en el tiempo, mezcla de Regreso al futuro y El efecto mariposa, me viene a la mente un pedazo de juego que en su momento no tuvo excesiva repercusión: Shadow of memories, también de Konami.

Estarán de acuerdo conmigo que el Day of the tentacle era y es una de las mejores aventuras gráficas que, además, tenía el punto añadido que usaba la clásica historia de viajes en el tiempo con las paradojas por bandera. Esto viene a ser que si plantamos unas semillas en el pasado y volvemos al presente nos encontraremos un árbol donde habrá anidado un pájaro al cual le podremos robar el huevo que tiene en su nido y hacernos una tortilla francesa. Más o menos los tiros irían por ahí.

Pues bien, Shadow of memories, o Shadow of destiny como se tituló en USA, tiene todo ese elemento de diferentes épocas en el mismo escenario pero añadiéndole gráficos estilo manga y una historia realmente fascinante y envolvente.


Shadow of memories, Shadow of destiny, Konami
En el juego nos metemos en la piel de Eike, un jovenzuelo que visita el pueblo alemán de Lebensbaum, y como el que no quiere la cosa le apuñalan por la espalda y muere.
Evidentemente el juego no acaba ahí. Acto seguido nos despertamos en una extraña localización que parece más bien de otra dimensión. Allí nos encontramos un extraño personaje, del cual evitaré decir su nombre para no chafar ninguna sorpresa del juego por si alguien se atreve a jugarlo (sí, lo sé, soy un ingenuo), que nos concederá la oportunidad de volver a la vida para intentar evitar nuestra muerte. Además nos dará el
Digipad, un aparatito que nos permitirá viajar a diferentes épocas.
Como ya he dicho el juego va de viajes en el tiempo en el mismo escenario, en este caso el pueblo de
Lebensbaum, que veremos en cuatro épocas diferentes: en el 2001, 1979-80, 1902 y 1580.

El juego, que salió en el 2001 para Play 2 y un año más tarde para Xbox y Pc, contaba con unos gráficos muy buenos: el movimiento de los personajes era lo menos robótico que permitía la tecnología hace 8 años y
teníamos todo un pueblo con multitud de detalles que iba cambiando según la época, con detalles tan chulos como que el tono estético del juego cambie según la época pero nuestro personaje se mantenga igual siempre. En su contra decir que en el pueblo no hay mucha vidilla y va escaso de población cosa que, por otro lado, puede jugar a su favor dándole un aire fantasmagórico.
Tanto en Pc como en Play 2 el juego estaba doblado al inglés pero contábamos con subtítulos en castellano. En la versión para Xbox me imagino que sería igual pero no estoy seguro, ya que en esta consola no lo he jugado.

Shadow of memories, Shadow of destiny, Konami
El juego no es excesivamente complicado, los puzles y acertijos son bastante lógicos, además pese a que los viajes en el tiempo en un principio son limitados pronto descubrimos que hay unas bolas de energía desparramadas por el pueblo que recargan el Digipad con lo que, en principio, no tendremos excesivos problemas para hacer los viajes que se nos antoje. Tengo que apuntar que esta idea la han vuelto a repetir en el Time Hollow (que por algo en los dos juegos el autor de la historia es el mismo, Junko Kawano) pero cambiando el Digipad por un boli llamado Hollow Pen.Ya que el juego no es muy complicado los amigos de Konami se las ingeniaron para darle más vidilla poniéndole 8 finales diferentes, que aparecían según si íbamos dejando algún cabo suelto en la historia.

Iba a poner un vídeo del juego pero me he encontrado un trailer fan grabado por unos maestros de bodas y comuniones y no me puedo resistir:




No seamos malos:

viernes, enero 02, 2009

Mr. Baseball

mr baseball, tom selleck,
Quizá sólo los más viejos del lugar lo recordarán, pero hubo una época en la que Tom Selleck estrenaba películas en los cines y no sólo rodaba telefilms de Jesse Stone (sí, lo sé, los tengo abandonados, pero en cuanto les dé caza comento los últimos).

Una de las últimas estrenadas por la puerta grande data del 92 (ha llovido y rellovido) y es Mr. Baseball, que si no llega a ser por El castañazo sería la mejor comedia deportiva de la historia, porque para pelis deportivas serias ya tenemos Un domingo cualquiera.

 
mr baseball, tom selleck,
En Mr. Baseball Selleck interpreta a Jack Elliot, un veterano jugador de los New York Yankees. Como la antigua estrella de las series mundiales ya no le da a la bola como antaño el club decide trapasarlo a los Chunichi Dragons de la liga japonesa. Y ya la tenemos liada porque nuestro jugador favorito es un elemento de mucho cuidado: cínico, fanfarrón, amigo de las juergas y las chavalas fáciles y de currárselo en los entrenamientos más bien poco. No hace falta que diga que los chinorris son gente muy tranquilita y responsable. Todo lo contrario que Tom Selleck, perdón, Jack Elliot.

O sea, que Jack Elliot está en Japón de muchas formas pero como pez en el agua como que no.
Así que el jugador americano se dedicará a tocarle los cataplines a su mister y compañeros, eso mientras se liga a una periodista que resulta que es hija de...

mr baseball, tom selleck,
Dirigida por el australiano Fred Schepisi, especialista en coñazos del calibre de La casa Rusia y Criaturas feroces, que se cubrió las espaldas con un libreto que necesitó cinco guionistas, y ya sabemos que cuantos más peor.

En cuanto al resto del reparto poquita cosa, ya que la mayoría del film se rodó en Japón con lo que tiraron de actores autóctonos. De los más conocidos es
Ken Takakura, que hace de entrenador, una especie de Clint Eastwood achinado que salió en Yakuza y Black Rain.
También corre por ahí Art LaFleur, el clásico secundario de toda la vida que igual te lo encuentras haciendo de poli, gangster o de militar. A eso llamo yo tener una amplia gamma de registros.

mr baseball, tom selleck,
La peli empieza bien. Bueno, decir bien es poco, empieza fabulosa. Con los clásicos chistes de contrastes de cultura entre el yanki defensor del rifle de pura cepa (sí amiguitos, Tom tambien tiene su reverso oscuro) y los chinitos de la suerte.
Especialmente gracioso es el anuncio de televisión que graba Selleck, que vuelve a repetir el modelo de personaje que le hizo famoso, Magnum, tanto que al final de la peli le rinde su tributo luciendo la misma gorra que llevaba en la serie, para una bebida, 100% japan (véase vídeo).

mr baseball, tom selleck,
Lamentablemente a mitad de metraje la peli va cuesta abajo y se acaba transformando en la clásica peli americana de auto superación siguiendo las directrices de la escuela Karate Kid. Una verdadera lástima, aún y así esos primeros 45 minutos valen su peso en oro.