martes, octubre 28, 2008

Ich brauche Liebe

Klaus Klinski, Yo necesito amor, Ich brauche Liebe, All I Need Is Love
Estos últimos cuatro días me he dedicado, entre otros menesteres, a leer las memorias de Klaus Klinski, tituladas Ich brauche Liebe, All I Need Is Love en su versión anglosajona o Yo necesito amor por aquí.

No voy a negar que había cierto morbo a la hora de llegar a la parte de Herzog. De sobras son conocidas sus trifulcas con escopeta
s de 8 balas, tabletas de chocolate y pantalones de marca. Pero más morbo o curiosidad tenía en ver los comentarios referentes a El caballero del dragón. Lamentablemente Kinski ni la menta.

Demasiado trabajo tendría para inventarse la cantidad de patrañas que aparecen. Y es una lástima porque el libro comienza terriblemente bien con el retrato de su miserable infancia entrando directamente en la picaresca puramente esp
anyola a lo Lazarillo de Tormes. Pero una vez que pasamos esa fase el libro cae en barrena y sin frenos en una sarta de chascarrillos de novela erótica barata, sexo gratuito y aburrido (no es de extrañar que en su primera edición fuese editado por La sonrisa vertical). Leer Yo necesito amor es como ver toda la videografía de Ron Jeremy, los primeros 15 minutos es divertido, luego sólo quieres darte una ducha porque te sientes sucio.

Ese Yo en el título no es gratuito, podían haberlo titulado Necesito amor con su pronombre elíptico, pero colocándolo, intencionada o inintencionadamente, nos deja bien clarito que el libro es un yo, yo, yo, yo hasta el infinito y más allá. Más que una mirada al ombligo es una autofelación y sin tener que sacarse costillas como Marilyn Manson. Y al final es mejor entrar en su mundo de mentiras y jartadas de autocomplacencia.


Klaus Klinski, Yo necesito amor, Ich brauche Liebe, All I Need Is LoveUn dedicado para los fans del western

A parte de todo el torrencial de mete saca, Kinski reparte a diestro y siniestro. Desde Roy Hill hasta Billy Wilder, pasando por Menahem Golan o Kubrik; o comentarios jocosos para Corman como "un productor de basura" o sobre En busca del Arca perdida, "el guión es una mierda tan estupidizante como muchos otros del mismo tipo que ya he rodado".


Pero como no soy malo saciaré vuestra parte morbosa con el enfrentamiento Kinski vs Herzog. Y lo haré con una frase que me ha hecho reír sobre el primer encuentro entre los dos a propósito del rodaje de Aguirre:
"Pasa una eternidad hasta que por fin se saca del cerebro uno de sus mocos mentales resecosos".Y como nos hemos quedado sin saber lo que pensaba Kinski de su experiencia en El caballero del dragón (seguramente se la traería floja) fusilaré directamente el artículo que le dedicó el director de la película al actor alemán en El País.


Klaus Klinski, Yo necesito amor, Ich brauche Liebe, All I Need Is LoveHerzog y Kinski siempre pasándoselo de miedo


Conocí a Klaus Kinski unos días antes del rodaje de El caballero del dragón, en 1985. Estábamos en la Costa Brava y salimos a tomar algo al aire libre. Hablaba como si los demás no existieran, no miraba a los ojos, movía la cabeza de un lado para otro. Alabé su trabajo en Lo importante es amar, una de mis películas favoritas, y él me contestó que le parecía "una mierda". Me pareció obvio no hablar de su interpretación en Aguirre..., película por la que no siento mucha estima, así que cambié de tercio y pasé al cine americano. Le pregunté por su trabajo en la película de mi adorado Billy Wilder, y siguió soltando "mierda". Hablamos del paisaje y de la belleza de la Costa Brava, y me contestó que odiaba las zonas turísticas. Ahí se terminó la charla. Kinski no toleraba que nadie le maquillase, él mismo se arreglaba el pelo con la mano después de pedir un fucking espejo. Su vestuario consistía en un único traje que se metía directamente por la cabeza. De esta forma, por tarde que le citáramos, siempre estaba preparado para rodar mucho antes de lo previsto. Entonces no paraba de mascullar y decir que, "¿a qué coño estamos esperando?" Si le decías que estaban iluminando, contestaba que estábamos haciendo oíd fashion, algo pasado de moda, "mierdas como las que hacía David Lean".

Y es que Klaus tenía una espina clavada con Lean: cuando rodó un papelito en Doctor Zhivago se debió sentir humillado ante un director todopoderoso, y desde entonces, en cada película, trataba de estar por encima del director.
Continuamente estaba amenazando con dejar la película. Gracias a él conseguí terminarla en el tiempo previsto, ya que trataba de quitármelo de encima lo antes posible. Siempre que salía de espaldas recurría a dobles. Así, normalmente, a media jornada se le podía mandar al hotel y relajamos un poco.
Creo que sus compañeros actores experimentaban algo parecido. A la protagonista la intentó violar en el plató, aprovechando las relaciones paterno filiales, de los personajes. A Fernando Rey le rompió una costilla en un desafortunado forcejeo no previsto en el guión; y a Harvey Keitel no osó tocarlo porque éste previamente había advertido que al primer incidente le soltaba un guantazo, con el mismo brazo tatuado que exhibía en Taxi driver.
Sólo Miguel Bosé hizo buenas migas con Kinski, pero esto para los que conocemos a Miguel no era de extrañar dada su extraordinaria habilidad para tratar con los animales, heredada sin duda de su padre, el legendario diestro Luis Miguel Dominguín. Pero Kinski tenía una gran sensibilidad. Un día, rodando en exteriores y después de dedicarnos los habituales insultos, se mostró especialmente sensible con un perro al que llevó comida en un plato. El día que terminó su papel fue un día clave en el rodaje. Esa noche brindé con las ciento y pico personas que componían el equipo, y el brindis fue: "Al fin solos".
Volví a ver a Kinski seis años más tarde." Fue en, el último festival de San Sebastián. El destino nos colocó casi juntos, espalda con espalda. Yo, naturalmente, no le saludé. Él, seguramente, ni me recordaba. Junto a él sólo estaba la azafata designada (y resignada) por el festival. Su aspecto era bastante deprimente, exhibía continuamente un rictus que a veces parecía una sonrisa. Definitivamente abandonado por la industria, incapaz de soportar a un tipo como él, vagaba ahora con tiempo libre por cualquier certamen que quisiera acogerlo.
Mucha gente pensaba que estaba loco. Yo no lo creo así. Era un niño mimado, consentido y maleducado. De haber sido una persona mayor, sólo le cabría el calificativo de hijo de puta. Pero ahora se ha muerto y nos ha dejado. Descansemos en paz.

domingo, octubre 26, 2008

viernes, octubre 24, 2008

Frankenstein Hospital General

Frankenstein Hospital General, Mark Blankfield
Mark Blankfield vuelve a nuestras vidas. Hace unos meses, allá por época primaveral, cuando hacía calorcito, la playa caldeaba y podíamos ir con poca ropa, no como ahora que hace un frío que da asco argghhhh..., hablaba de Jekyll y Hyde hasta que la risa les separe comedieta ochentera protagonizada por Blankfield, que en aquella época había despuntado en Fridays.

Fridays
era un late-night emitido en la ABC repleto de sketches que copiaba la formula del famoso Saturday Night Live pero usando un humor mucho más bizarro y durillo, cosa que les permitía el estar en un horario algo tardío.
Aparte de Blankfield nos podíamos encontrar a dos pesos pesados de Seinfeld, Michael Richards y Larry David.

Uno de sus números más famosos era el de The Ronny Horror Show, una parodia de The Rocky Horror Picture Show pero metiéndose con toda la era Reagan.


En Man on the Moon, la peli de Milos Forman que trata de la vida de Andy Kaufman, podemos ver una recreación del programa donde aparecen algunos implicados como el propio Michael Richards interpretado por Norm Macdonal.




Una vez que el show acabó en el 82, Blankfield, protagonizó la peli mentada de Jekyll & Hyde, que no tuvo mucho éxito y la crítica la vapuleó. Luego tuvo la feliz ocurrencia de protagonizar dos secuelas de films más o menos conocidos y directamente para televisión como eran The jerk, too (Un loco anda suelto), la original estaba protagonizada por Steve Martin, o Splash Too, la de la sirena.


Y cuando su carrera ya estaba limitada a telefilms y series, en el 88, se sacó de la manga este Frankenstein Hospital General.
Pese a que no lo sea podríamos considerarla una secuela de aquel Jekyll & Hyde o, al menos, una revisión de aquella pero cambiando los personajes de Stevenson por los de Shelley.
Aquí el doctor Bob Frankenstein se dedica a robar partes anatómicas en el hospital donde trabaja para crear a su criatura.
Como vemos el argumento es original por los cojones.

A parte de eso la peli intenta coger una línea cómica más propia de los ZAZ pero no lo consigue ni de coña, entre otras razones por culpa de la planísima realización de la novata Deborah Romare, que simplemente coloca la cámara y deja que los actores reciten sus diálogos con lo que tenemos secuencias con un plano fijo y ha correr.


La falta de presupuesto es más que evidente con los cuatro decorados que nos encontramos y un elenco desconocidísimo y corto a partes iguales.
Si antes comparaba esta peli con la de Jekyll & Hyde no lo hacía de manera gratuita. Por un lado tenemos a Blankfield que vuelve hacer el mismo papel de mad doctor con la misma bata blanca y si en aquella el final transcurría en un expresionista blanco y negro aquí, cada vez que la acción acontece en el laboratorio secreto, la imagen pasa a ser en blanco y negro. Uno de los pocos gags inspirados es cuando un personaje descubre el laboratorio y al entrar se mira extrañado dándose cuenta que ha perdido el color. Otro gag que tiene su aquel es cuando descubrimos que el ayudante tarado del doctor no es que ande torpemente por alguna deformidad, si no que es porque le aprietan las zapatillas y los tirantes. Apoteósico, macho.
Por lo demás, un poco de aquellas comedias burras de los ochenta con enfermeras en braguitas, los evidentes parecidos al Jovencito Frankestein y muchos micrófonos revoloteando por la pantalla.
Tengo la esperanza de ver una buena película un día de estos.


martes, octubre 21, 2008

Cool World (Una rubia entre dos mundos)

Cool World, Una rubia entre dos mundos, kim basinger, ralp bakshi, brad pitt
Ralph Bakshi es uno de esos casos cuanto menos extraño, un tipo que durante los 70 y 80 se dedicó a realizar películas de animación destinadas a un público juvenil y/o adulto y que en su mayoría, pese a que alguna pueda disfrutar de un estatus de culto, fueron fracasos. Pero pese a eso el tipo seguía consiguiendo pasta y seguía estrenando. Hasta que al llegar los 90 los directivos de Hollywood debieron ver la luz y le cerraron el grifo cuando Bakshi se encontró a su iceberg: Cool World.


Pero antes de entrar con la peli hagamos cinco céntimos para los no iniciados.
Cool World, Una rubia entre dos mundos, kim basinger, ralp bakshi, brad pitt
Ralph Bakshi, nacido en la actual Israel pero que con un año de edad su familia se trasladó a USA a causa de la Segunda Guerra Mundial, comenzó en el mundillo cuando entró en los estudios Terrytoons, que en la época producía cortos animados con Super Ratón y las urracas parlanchinas a la cabeza. A finales de los 60, después de pasar por la división de animación de la Paramount, funda su propio estudio, Ralph's Spot, que se haría cargo de la serie de dibujos de Spiderman.

Ya en los 70 se centró en los largos animados destinados a cine, el primero sería basado en el personaje Fritz, the Cat de
Robert Crumb, que sería la primera película animada que recibiría la calificación X en los USA. Pese a eso el film funcionó muy bien y recaudó más de 100 millones de dólares. Ya en el 73 estrenaría Heavy Traffic, donde continuaba experimentando con la animación, aquí usaba fotografías reales como fondos. Las críticas fueron muy positivas y para muchos es su mejor film.



Cool World, Una rubia entre dos mundos, kim basinger, ralp bakshi, brad pittEn el rodaje de Cool World

Dos años después vuelve a la carga con Coonskin, la peli generó una fuerte controversia al retratar a la comunidad afro americana. A partir de aquí dejó de lado la psicodelia más alucinógena y se centro en el género fantástico. La primera de esta nueva etapa fue Wizards en el 77. Una fantasía post-apocalíptica con la que se tuvo que aliar con la Fox para sacarla adelante, aún y así se quedó corto de fondos y no pudo rodar con actores reales las escenas de batalla para luego "calcarlos" con la técnica de rotoscopio, con lo que tuvo que echar mano de viejas filmaciones bélicas.


Cool World, Una rubia entre dos mundos, kim basinger, ralp bakshi, brad pittCool World, Una rubia entre dos mundos, kim basinger, ralp bakshi, brad pitt2 instantaneas del rodaje en Espanya de las escenas reales de El señor de los anillos


Un año después vería la luz la archiconocida El señor de los anillos, que no le dio pocos quebraderos de cabeza y, pese a que su recepción en la taquilla no fue excesivamente desastrosa, los de la United Artist no le produjeron la secuela como tenían pensado en un principio.
Ya en el 81 lanza American Pop, una revisión de la historia de la música popular en los Estados Unidos durante el siglo XX. Al año se mete con Hey Good Lookin', peli que en un principio tenía que ser mezcla de animación y personajes reales pero al final se quedó en un film 100% animado. En el 83 se vuelve aliar con la Fox para lanzar Tygra: hielo y fuego (Ligre con mucho hielo para los amigos) hecha mano a mano con Frank Frazetta y que no tuvo una gran acogida. A partir de ahí se refugia en la televisión, ya fuese para una nueva tanda de episodios de Super Ratón o con algún videoclip para los Rolling.


Cool World, Una rubia entre dos mundos, kim basinger, ralp bakshi, brad pittBocetos para Cool World

Pasan los años y un día que Bakshi salía del despacho de su abogado se encontró a otro cliente de éste, Frank Mancuso Jr., que en aquella época lo único destacable en su currículum era ser productor de algunas de las secuelas de Viernes 13, así que le convence para la realización de una película de terror pero hecha en animación y que mezclase actores reales. Así que se fueron a la Paramount, major que Mancuso conocía muy bien de su etapa en la saga de Jason, además de que su padre fue presidente durante unos años, que vio con buenos ojos el proyecto, sobre todo viendo lo bien que había funcionado ¿Quién engañó a Roger Rabbit?
 Cool World, Una rubia entre dos mundos, kim basinger, ralp bakshi, brad pitt
Jack Deebs (Gabriel Byrne) es el dibujante de una serie de cómics llamados Cool World, después de salir de la cárcel por matar al amante de su mujer, se ve teletransportado a un mundo de dibujos animados que es igual que el que ha creado en su cómic. Allí se encontrará con Holly (Kim Basinger) una escultural rubia que lo único que quiere es ser real e ir al mundo de Deebs.

Pero Jack Deebs no es el único humano en Cool World, también está el agente de policía Frank Harris (Brad Pitt) que fue transportado en los años 40, y es que en el mundo Cool hay un científico que ha conseguido inventar una máquina que crea una puerta entre los dos mundos.



Cool World, Una rubia entre dos mundos, kim basinger, ralp bakshi, brad pittBakshi y sus amiguitos

Después de ver la sinopsis no hace falta ser muy listo para darse cuenta que el proyecto de cinta de terror acabó mutando en no se sabe qué. Y bien mirado la peli si es terrorífica, pero de lo mala que es. Pero vayamos por partes.

Lo más divertido de todo es que pese a las buenas maneras de Mancuso a la hora de poner el proyecto en marcha su idea original era otra. Quería desmarcarse de su etiqueta de pelis de miedo y sin que
Bakshi se enterase reescribió todo el guión haciendo un pastiche complicado de digerir que bebía (demasiado) de la peli de Robert Zemeckis. Hecho que no gustó ni un pelo a Bakshi, con lo que llegó a darle unos cuantos puñetazos al productor en una de las muchas enganchadas que tuvieron. Ante la inminente escampada del proyecto por parte de Bakshi, la Paramount le amenazó con una demanda si no terminaba la peli, así que al final tuvo que agachar las orejas y seguir el rodaje.


Cool World, Una rubia entre dos mundos, kim basinger, ralp bakshi, brad pittCaxooonda

En un primer momento Drew Barrymore y Traci Lords fueron las primeras tanteadas por Bakshi para el papel de Holli cuando el guión todavía era una historia de terror. Pero al final acabaron imponiendo a Kim Basinger que, por si fuera poco, también metió mano en el guión. Durante la promoción de la cinta Mancuso tuvo los santos cojones de decir cosas como : "Básicamente Cool World es lo que habría podido suceder si Picasso hubiera viajado a un mundo cubista y hubiera descubierto que ese mundo existía antes de que él lo pintara". O perlas como: Cool World es mi auténtico hijo cinematográfico". Pues menudo hijo.

Estrenada en USA en verano del 91 (aquí se estrenaría un año después con el subtítulo de Una rubia entre dos mundos) y con una campaña de publicidad bastante fuerte (hasta se llegaron a lanzar horribles videojuegos basados en la peli) la peli fue vapuleada por crítica y público cosechando un merecido fracaso.

 Cool World, Una rubia entre dos mundos, kim basinger, ralp bakshi, brad pitt
Y es que la peli es mala de cojones, una copia barata de ¿Quién engañó Roger Rabbit? pero cambiando a Jessica Rabbit por Kim Basinger y a Bob Hoskins por Gabriel Byrne.
Pese a contar con diferentes técnicas como blue-screen back-grounds, rotoscopio y cámara múltiple nos encontramos con una factura técnica muy pobre, no hay más que ver la poca y mala interacción que tienen los personajes animados con los reales, se nota horrores que los dibujos están pintados encima. Cuando Byrne habla con Basinger no sabes si le está mirando a la cara o está buscando pájaros en el horizonte.

Los delirios habituales de Bakshi, ya sea con su estilo de dibujo demasiado deudor del underground setentero y una animación igual de desfasada para los años 90. A eso súmale
música techno de garrafón (curiosamente la banda sonora se vendió bastante bien).


Si algo se puede destacar positivamente son los fondos, muy pictóricos e imaginativos, a la par que infernales, y un efecto muy original como es que parte del atrezzo y del decorado se convierten en reales cuando interactúan con los personajes reales pero en 2D, es decir, que no tienen fondo ni volumen.
Cool World, Una rubia entre dos mundos, kim basinger, ralp bakshi, brad pittSí nenas, es Brad

Curiosamente 10 años después Henry Selick hizo una película muy similar, Monkeybone, y que también fue un fracaso.


Después de Cool World, Bakshi, nunca ha vuelto a estrenar en cines, todo lo que ha hecho ha sido para televisión con series como Spicy City o Malcolm y Melvin, y actualmente sobrevive en Nuevo México dibujando lo que le dejan.



domingo, octubre 19, 2008

Encuentros con el cartero (4)

William Paquet, Frank Miller, The Dark Night Returns, batman, robin¿Cómo le sentará un poquito de té verde por encima?


The Dark Night Returns

·Número 1.194 de una edición limitada de 5.000 unidades
·Esculpida en porcelana maciza por William Paquet según el diseño de Frank Miller en su cómic The Dark Knight returns·Año 1999

viernes, octubre 17, 2008

Shock Treatment

Shock Treatment, The Rocky Horror Picture Show, Richard O’Brien, Jim Sharman
Pese a que en un primer momento The Rocky Horror Picture Show fue un batacazo, su posterior ascenso a película de culto permitió que generase substanciosas ganancias (a día de hoy ha recaudado casi 150 millones de dólares costando menos de millón y medio) lo que hizo que los diferentes implicados, Richard O’Brien (autor) y la Fox (productora), pusieran
en marcha la maquinaria para sacar adelante una secuela.

Shock Treatment, The Rocky Horror Picture Show, Richard O’Brien, Jim Sharman
Secuela que no se hizo de la noche a la mañana, si no que tardó varios años en materializarse. Uno de los primeros borradores de guión data de 1978 y en un primer momento el proyecto se tituló Rocky Horror Shows His Heels, donde nos hubicaba 9 meses despues de lo sucedido en el castillo de Frank-N-Furter. Brad y Janet están casados y a punto de tener un bebé, pero con la duda de saber quien es el padre de la criatura (recordemos las bacanales del primer Rocky Horror), luego Brad se vuelve homosexual, Frank-N-Furter y Rocky resucitan en el planeta Transexual, Riff-Raff y Magenta vuelven a la Tierra para hacer otra fiesta y locuras por el estilo.

Shock Treatment, The Rocky Horror Picture Show, Richard O’Brien, Jim Sharman
Tan avanzado estaba el proyecto que incluso se llegaron a componer varias canciones. Pero a la hora de poner en marcha la producción se encontraron que Tim Curry no quería volver hacer el mismo papel y Jim Sharman, el director, pensaba que el argumento era más de lo mismo y que era mejor hacer algo diferente. Así que se decidió reescribir totalmente el guión, pero Richard O’Brien no quería desaprovechar las canciones que ya estaban compuestas y acabó escribiendo el nuevo libreto en función de éstas. Así que en noviembre de 1980, con 3,5 millones y ese nuevo guión que se llamaba The Brad and Janet Show, que acabó derivando a Shock Treatment, comenzaba el rodaje.

Shock Treatment, The Rocky Horror Picture Show, Richard O’Brien, Jim Sharman
Brad y Janet están casados pero su matrimonio no pasa por un buen momento. Un día van como público a un programa de televisión donde son seleccionados para participar en él. El programa Marriage Maze (Laberinto matrimonial) es un reality show donde, se supone, arreglarán sus problemas conyugales. A él lo encierran en una celda practicándole un tratamiento de shock y a ella la convierten en la estrella del programa. Paralelamente un magnate de la comida rápida que tiene control sobre la cadena, Farley Flavors, que es el hermano gemelo de Brad, intentará ligarse a Janet.

Shock Treatment, The Rocky Horror Picture Show, Richard O’Brien, Jim Sharman
En principio se quiso rodar en el pueblo de Denton pero por problemas con los sindicatos no les dejaron y decidieron rodarla en Inglaterra, pero al no encontrar ninguna localización que diera el pego acabaron ubicando toda la acción en el plató de Denton Tv. Susan Sarandon, que en aquella época estaba en alza, pedía 1 millón de dólares por volver hacer de Janet y le dijeron que no, Barry Bostwick no pudo participar por estar metido en otros proyectos. Una vez con Bostwick fuera de escena se le ofreció a Tim Curry los papeles de Brad Majors y Farley Flavors, pero éste declinó la oferta alegando que no podría conseguir un acento americano (sic). Así que para suplir las bajas se contó con Jessica Harper, que venía de rodar otro musical como era El fantasma del Paraiso, y Cliff DeYoung, que había hecho una obra off-Broadway dirigida por Jim Sharman y diferentes telefilms y peliculillas de bajos vuelos.

Shock Treatment, The Rocky Horror Picture Show, Richard O’Brien, Jim Sharman
Tal era el grado de consciencia de su estatus de culto que a la hora del rodaje jugaron con ello: Sal Piro, presidente del club de fans de Rocky Horror, estuvo en el rodaje haciendo un cameo, parte del vestuario y del decorado pertenecen al primer film o hasta aparece un Time con los famosos labios en la portada.

Richard O'Brien, Patricia Quinn, Nell Campbell, Charles Gray
e Imogen Claire volvieron repitieron en esta secuela pero interpretando papeles diferentes; Jeremy Newson fue el único que volvió a repetir su personaje de Rocky Horror. A parte tenemos en un papel secundario a Rick Mayall.


Shock Treatment, The Rocky Horror Picture Show, Richard O’Brien, Jim Sharman
Estrenada en Halloween del 81 la Fox quiso usar el método que tan buenos resultados le dio en el primer Rocky Horror, así que la película sólo se proyectaba en sesiones golfas. Además con antelación se emitió en tv un documental llamado The Rocky Horror Treatment.

Pero pese a todo el empeño de la Fox, que tampoco es que confiara al 100% en la producción como su limitadísima distribución en la época demuestra, la peli sigui
ó los pasos de Rocky Horror y fracasó en taquilla con unos tristes 2 millones de dólares recaudados, la diferencia es que ésta nunca ha generado culto. Y es que hacer una película de culto no es una fórmula matemática, es algo que surge de la nada, como el que no quiere la cosa. Y este Shock Treatment nunca ha tenido la aceptación de su predecesora ni siquiera por los fans, es más, el propio O'Brien dice de ella que "es un aborto".

Shock Treatment, The Rocky Horror Picture Show, Richard O’Brien, Jim Sharman
Y es que la película pese a durar escasos 90 minutos es terriblemente aburrida, se hace muy pesada. El que toda ella transcurra en interiores no le ayuda en absoluto, dándole un toque muy agobiante y claustrofóbico. Evidentemente al ser un musical las canciones son importantísimas, y aquí son tirando a flojitas y repetitivas, nada que ver con la fabulosa banda sonora de Rocky Horror.
El argumento se queda corto no dando para un largo, aunque se adelantó en su tiempo con toda esa crítica a los reality shows, la excesiva publicidad o la manipulación de las masas. Además la falta de unos protagonistas con más carisma le pesa como una losa pesada.

Por otro lado se nota que Jim Sharman hace un esfuerzo titánico para darle fuerza visual, ya sea con el cromatismo lleno de mucho rojo, cosa que según el espectador puede jugar en su contra, muy inspirado en los clips que se pasaban en la MTv, o el apartado técnico lleno de travellings y planos secuencias siempre intentando rizar el rizo. En este último apartado es donde más palos se llevó con Rocky Horror, que pese a todas sus cualidades estaba rodada de una forma planísima y descuidada.
Además de incluir ideas visuales muy originales como el que el público viva en el plató, el amanecer que cambia el sol por los focos o, en esa misma secuencia, el uso de un pollo muerto como si fuera el gallo que da inicio a un nuevo día.


Shock Treatment, The Rocky Horror Picture Show, Richard O’Brien, Jim Sharman
Pero el universo de Roky Horror no quedaba ahí. Ya en los 90 O’Brien presentó el proyecto de una tercera parte titulada Revenge of the Old Queen, que acontecía en el planeta Transexual y la mayoría de personajes no habían aparecido en las dos anteriores entregas, entre ellos estaba Old Queen, la madre de Frank-N-Furter. Debido al descalabro de Shock Treatment la película no se rodó, al menos de momento.

martes, octubre 14, 2008

El caballero del dragón

El caballero del dragón, Miguel Bosé, Klaus Kinski, Harvey Keitel, Fernando Colomo
Podría hablar de Sexy Killer y sus cualidades (y su chiste casi privado a Hot Milk) pese a Macarena cara de chiguagua Gómez y su estúpido "prefiero ser Hannibal Lecter antes que Paris Hilton" y que en la última media hora descarrila y acabe hundiéndose en sus propias heces. Pero lo haré de un engendro bastante más apestoso.

El caballero del dragón, Miguel Bosé, Klaus Kinski, Harvey Keitel, Fernando Colomo
 
En la Edad Media, en el condado de Ruth vive el conde Luchan rodeado de toda su troupe, ya sea su hija, la princesa Alba (Maria Lamor), Boecius (Klaus Kinski), el alquimista y hombre de ciencia del castillo, Fray Lupo (Fernando Rey), el clásico personaje religioso que cualquier cosa la ve como una señal satánica, o Clever (Harvey Keitel), jefe de la guardia y que lo único que quiere es convertirse en amo y señor de las tierras.
Un buen día la princesa Alba se va a nadar al lago y ahí será raptada por un supuesto dragón. Después de peinar la zona la princesa aparece sana y salva. Pero donde realmente ha estado la princesa es una nave espacial dirigida por IX (Miguel Bosé), un extraterrestre que ha llegado a la Tierra a investigar el planeta.


El caballero del dragón, Miguel Bosé, Klaus Kinski, Harvey Keitel, Fernando ColomoMi cassssaaa

Y a partir de ahí ya la tenemos liada porque la princesa se enamorará del marcianito que es incapaz de vivir en esta atmósfera.


Con un reparto tan internacional como bizarro: Klaus Klinski, Harvey Keitel, Fernando Rey, Miguel Bosé, Carles Canut, Lydia Bosch y Carmen Conesa. Pero más bizarro resulta aún que este producto fuese dirigido por Fernando Colomo, especialista en comedietas madrileñas, que, además, firmó el guión junto a Miguel Ángel Nieto y el novelista Andreu Martín. Y ahí es donde más falla el desaguisado, ya que la vena humorística del director acaba contagiando una propuesta, cuanto menos, original.

Ver a Harvey Keitel haciendo de villano de opereta, persiguiendo a Miguel Bosé por el castillo y chocándose con sus soldados es desalentador, tanto que hay momentos que si hubiera pisado una piel de plátano y hubiese caído de culo, o que le hubiesen estampado una tarta de nata en los morros no nos hubiera extrañado lo más mínimo. O ese personaje puramente montyphytoniano que es el caballero Verde y su corcel Saltimbanqui, que al igual que Sir Didymus, se dedica a retar todo aquel que pase por su puente.


El caballero del dragón, Miguel Bosé, Klaus Kinski, Harvey Keitel, Fernando Colomo¿El cheque dónde se cobra?

Llega un momento que más que una revisión de la historia de Sant Jordi estemos viendo Un astronauta en la corte del rey Arturo de la Disney, con la diferencia que la producción americana tiene mejor empaque y es más divertida pese a estar rodada varios años antes.
Y luego ya podemos seguir con un Fernando Rey pasadísimo de vueltas, sobreactuado hasta la extenuación e intentando lidiar con sus escenas en blue screen.

Curiosamente Kinski está terriblemente moderado y es el único que sale bien parado. Aunque tras las cámaras hizo gala de su reputación de cabrón y se dedicaba a arrancar los pelos de la barba de Colomo o a subirse a la chepa de Fernando Rey. Años después, a raíz de su muerte, Colomo firmaría un artículo titulado Descansemos en paz dedicado al actor alemán.


Y volviendo con Colomo, no sólo peca por meter sus chiste baratos de vodevil, si no que su incapacidad visual lastra todo la película con unos planos de telefilm italiano y una más que alarmante falta de inventativa a la hora de sacar partido al material.

El caballero del dragón, Miguel Bosé, Klaus Kinski, Harvey Keitel, Fernando Colomo

Y es una pena porque tenía elementos para sacar algo de ahí. La nave, tanto el exterior como el interior, y el traje del marcianito son más que dignos a la par que tienen un fuerte tufillo a Gaudí por obra y gracia del dibujante Alfonso Azpiri (que muchos recordarán por ser el autor del cómic Mot) que se encargó de los diseños que luego serían llevados a la practica de la mano de Reyes Abades, que había trabajado en Deprisa, deprisa o Los señores del acero y luego ha hecho una prolífica carrera en el cine patrio con lindezas como Jet Marbella set, La estanquera de Vallecas o las pelis que ha rodado Del Toro en tierras patria.
El caballero del dragón, Miguel Bosé, Klaus Kinski, Harvey Keitel, Fernando ColomoFernando Colomo y Reyes Abades construyendo la nave

En cambio, todo los trucajes y efectos ópticos (ATC -Arte por computadora- que le llamaban en la época), que ya no están tan conseguido y parece que estén hechos con los descartes de Tron, son de Chuck Comisky que venía de trabajar en Los 7 magníficos del espacio y Tiburón 3D y luego estuvo en La familia Addams, Terminator 2 3D, El último gran héroe o Blade, entre otras.

Rodada en Madrid y en Girona, concretamente en el castillo de Requesens, que data del siglo XI, y con el presupuesto más grande que se había usado en un film espanyol, ya que nos encontramos con un reparto internacional, maquetas y efectos especiales y un equipo técnico bastante importante.

Recaudando en las navidades del 85 menos de un millón de euros, el propio Colomo acabó endeudado y hoy reniega del film hasta tal punto que vetó su proyección en una retrospectiva de su filmografía que se hizo hace 2 años en Málaga.

Pero ya lo dijo Debbie Harry: dreamin' is free.


Siempre es bueno darle una oportunidad al Epílogo.

martes, octubre 07, 2008

El declive del murciélago

batman, michael keaton, tim burton, george clooney, nolanLa primera cifra indica lo que cobró el actor que interpretó a Batman.
La segunda lo que costó la película
La tercera la recaudación mundial
La cuarta el tanto por ciento de beneficios

viernes, octubre 03, 2008

Proletario y Parásito

Jiri Trnka
Cuando era pequeñajo tenía una cinta VHS de animación checa. Son de esas cosas extrañas que sucedían en los videoclubs en los 80, que aparecían extrañas pelis traídas por distribuidoras aún más extrañas.

La verdad es que aquella cinta me molaba un montón. Eran historietas cortas, algunas tenían pinta de estar basadas en relatos o cuentos del folclore checo. En una, un rey obligaba a su hija, un princesa caprichosa y consentida, a casarse con un ermitaño que vivía en una cueva en mitad de la montaña. Luego descubríamos que el ermitaño barbudo y malhumorado era en realidad un príncipe y todo había sido una artimaña para bajarle los humos a la chica. En otra, ambientada en la actualidad, un niño, de camino a la escuela, decide hacer campana. Y mientras va por la calle pasando la mañana un cuervo con muy malas pulgas le va haciendo la vida imposible.

Jiri Trnka
Sí, todas ellas tenían su moralina, pero estaban explicadas de forma tan cruel (o eso me parecía a mí) y con esa animación tan oscura y sucia, con movimientos tan acartoonados que me daban muy mal rollo. Todas esas cualidades de este tipo de animación resaltaban aún más con el resto de animación, que nos llegaba desde USA o tierras orientales.
Ahí va un dato: aunque es de creencia popular que el primer largo de animación es Blancanieves y los siete enanitos de Disney eso no es correcto. La pionera fue una producción argentina de 1917 titulada El apóstol y dirigida por el italoargentino Quirino Cristiani; evidentemente en rigurosísisimo blanco y negro y mudísima. Pero la película fue pasto de las llamas en 1926 durante un incendio y no se conservan copias; con lo que hay gente que no le otorga el título de ser la primera.
Jiri TrnkaEse estilo acartoonado que comentaba antes era parodiado estupendamente en Los Simpson con su sketch de Proletario y Parásito. La sátira era totalmente justificada ya que en la edad dorada de la animación checa, ya fuese en stop motion, dibujos animados tradicionales, sombras chinescas, etc., el poder político era muy fuerte y se aprovechaban que estos trabajos se podían materializar gracias a sus subvenciones para usar las obras de forma propagandística.
Si un nombre destacaba en esta época dorada sin duda era el de Jiri Trnka (1912-1969), según algunos una versión checoslovaka de Disney o hasta de Harryhausen, pero no creo que sea justo definirlo como tal.

Jiri Trnka
El hombre tocaba todos los palos, comenzó como ilustrador de cuentos infantiles, fundó algunos estudios de animación, realizó cortos y largos de animación convencional, stop motion, recortes de papel, marionetas e incluso mezclándolos con actores reales, tuvo su etapa pictórica, hizo teatro de títeres que él mismo esculpía y fabricaba. En definitiva, que era un portento todo terreno.

Una de sus características es que era poco amigo de animar las caras de sus actores, decía que simplemente usando el encuadre preciso o una determinada iluminación sus caras ya podían transmitir sentimientos sin que tuvieran que pestañear o sonreír.

Dejo para deleite del personal su último trabajo, Ruka (La mano, 1965) que, como él mismo decía, era una rabiosa crítica contra las ideas impuestas que imperaban en su país y que milagrosamente pasó la censura, no como su frustrado intento de hacer su versión de El Quijote que no contó con la aprobación de las autoridades de la época. Aún y así hay otros muchos vídeos rulando por el tubo tan buenos como
Kybernetická babicka (La abuela cibernética, 1962) o Arie prerie (Canción de la pradera, 1949), una revisión del western en versión marionetas y muy divertido.