viernes, agosto 22, 2008

El fantasma del Paraíso

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Swan, cisne. No tenía otro nombre. Su pasado es un misterio, pero su labor es ya una leyenda. Escribió y produjo su primer disco de oro a los 14 años. En los años siguientes, consiguió tantos discos de oro más que hasta pensó en depositarlos en Fort Knox. Llevó el blues a Inglaterra, trajo el Liverpol a América, unió el folk y el rock. Su conjunto, los Juicy Fruits, dio vida por sí solo a los ritmos nostálgicos de los años 70. Ahora está buscando el nuevo sonido de las esferas para inaugurar su propio Xanadú, su propia Disneylandia en el Paraíso, el último palacio del Rock. Esta película es la historia de esa búsqueda, de ese sonido, del hombre que lo creó, de la chica que lo cantó, y del monstruo que lo robó.


Con este texto narrado por Rod Serling (en la V.O.) y un fondo rojo que acaba transformándose en el logo (la silueta de un pájaro muerto) de la discográfica ficticia Death Records empieza la obra maestra de Brian De Palma, El fantasma del Paraíso (Phantom of the Paradise, 1974).

Según el propio De Palma la idea del film le vino mientras estaba en un ascensor y escuchó por el hilo musical una canción de los Beatles versioneada en muzak. Entonces pensó en la posibilidad de un musical mezclando todo tipos de géneros musicales.
El propio De Palma ayudado por Louisa Rose (aunque sin acreditar) escribió un guión mezcla de El fantasma de la ópera, El retrato de Dorian Gray y Fausto salpicado por gotitas de Frankenstein y, según algunos, El barril de amontillado de Poe.

El fantasma del Paraíso, brian de palma, jessica harper, paul williamsCartelicos

A la hora de preparar la banda sonora contactó con Paul Williams para que la compusiera y produjera, pero éste, que en aquella época estaba en boga y tenía muchas ofertas de trabajo, tenía un caché demasiado alto para el presupuesto de la producción, pero quedó tan maravillado por el guión que accedió a rebajarse el salario a cambio de un papel protagonista. En un principio quería hacer de Wislow/Fantasma pero De Palma le convenció que encajaba mejor como Swan, el villano de la función, una especie de versión reducida de Roger Taylor.El fantasma del Paraíso, brian de palma, jessica harper, paul williams
William Finley, un amigo personal de la época universitaria de De Palma con el que ya había trabajado un año antes en Hermanas, se adjudicó el papel de Wislow/Fantasma, un pastiche compuesto por el propio fantasma de la ópera, Batman y V, sin cuerdas vocales, que se comunica a través de una caja de sonidos y que asesina a base de rayos de neón.
El personaje femenino y eje central del conflicto homo, Phoenix, sería interpretado por Jessica Harper que hacía su debut delante de las cámaras aunque ya había hecho sus pinitos en obras de teatro. Años después participaría en alguna película de cabecera de todo buen amante del fantástico que se precie, Suspiria de Argento y Shock Treatment, la secuela bastarda de The Rocky Horror Picture Show i de la que ja en parlarem, y que después de eso se dedicó a papeles alimenticios de toda índole.
Aparte del trío protagonista tenemos en un rol secundario a uno de los clásicos en las primeras películas de De Palma, Gerrit Graham, que interpreta al rockero andrógino Beef. Al principio de la preproducción para el personaje de Beef estuvo en cartera Peter Boyle, para el de Swan, Gerrit Graham y para el de Wislow/Fantasma, Paul Williams.

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El productor musical más importante de todos los tiempos, Swan, un tipo enigmático del que poco se sabe, pretende abrir El Paraíso, un local musical. Pero para su inauguración necesita las mejores canciones con lo que convoca un casting. A éste asiste Winslow Leach, que presenta una cantata inspirada en el Fausto de Goethe. Swan queda maravillado por ella pero considera que Winslow no es el indicado para cantarla, así que usa sus contactos con la policía para que metan a Winslow en la cárcel y él pueda quedarse la obra.
En la cárcel, Winslow, es objeto de diferentes experimentos con lo que queda muy tocado, en un ataque de locura consigue escapar y se dirige a la discográfica de Swan, Death Records, y se dedica a destrozar la fabrica de discos pero con tan mala fortuna que se engancha en una máquina y su rostro queda desfigurado (rodando esta secuencia Finley se enganchó realmente con la máquina y el grito que se escucha en el film es el que lanzó en el momento). Totalmente demente consigue colarse en El Paraíso, roba uno de los disfraces que usan mientras preparan la inaguración y se dedica a atentar contra los participantes. Pero en una de estas descubre que Swan a eligido a una chica, Phoenix, de la que se enamora, para que cante su tema de Fausto.

El fantasma del Paraíso, brian de palma, jessica harper, paul williamsSold your soul to rock'n roll

Siguiendo con el tema de la producción: como ninguna productora importante estuvo dispuesta a poner dinero en la peli acabó siendo producida por Edward R. Pressman (productor de extenso currículum y que únicamente ha actuado dos veces, en Ola de crímenes, ola de risas y en Street Fighter. La última batallla. Pa cagalse), con lo que estamos hablando de un film independiente en cuanto a su producción, una vez terminada se la vendieron a la Fox por 1,5 millones de dólares. Y ahí llegaron más problemas. La peli, que en aquel momento se llamaba Phantom, a secas, comenzó a recibir demandas de los autores de El hombre enmascarado, que tenían los derechos del nombre, y de la Universal que les acusaban de plagiar El fantasma de la ópera, de la que tenían el copyright. Con lo que se tuvieron que gastar más dinero para no tener que llegar a juicio, y la película que les había costado un millón de dólares acabó costando más de los que les dio la Fox por los derechos de ésta.
En aquella época el presidente de la major era Alan Ladd Jr., que había quedado impresionado en el visionado de la película, así que decidió estrenarla a bombo y platillo sin escatimar medios. Pero, como ya he dicho otras veces, una película no puede generar ningún culto si no viene amparada por un gran fracaso. Y eso es lo que le pasó a este El fantasma del Paraíso que a duras penas recaudó algo más de 5 millones, curiosamente, en Francia, sí consiguió cierto éxito y se mantuvo en cartel en algunas salas durante años.

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Antes comentaba que la peli se abría con el logo de Death Records, este nombre, que puede parecer un pequeño detalle dentro de la película, dio un sin fin de quebraderos de cabeza a la producción. En un principio la discográfica tenía que llamarse Swang Song Records pero el grupo Led Zeppeling tenía los derechos del nombre y tuvieron que eliminar toda referencia en el film, cambiándolo por el de Death Records, eso no sería más que una pequeña anécdota si no fuera porque cuando se dieron cuenta del problema la peli ya estaba rodandose. Así que la única forma que había para eliminar el logo antiguo (sin tener que volver a rodar) era redibujar encima de cada fotograma el nuevo, detalle que canta muchísimo en pantalla pero que le de un toque absurdo y raro a parte iguales. Aún y así alguna escena se les escapó y es posible ver el logo prohibido en alguna secuencia.

El fantasma del Paraíso, brian de palma, jessica harper, paul williamsEn el corto Aqui se come bianda... un pillastre lleva una camiseta con este logo

La cabeza pensante que está detrás del logo es el director artístico Jack Fisk (marido de Sissy Spacek que ayudó en la producción de El fantasma) que entre otras cosas creó el impagable casco del Fantasma (el traje -que recuerda poderosamente al de Eduardo Manostijeras- fue cosa de la diseñadora Rosanna Norton) e hizo una labor en la ambientación y elección de localizaciones cuasi perfecto. Fisk empezó en el cine de la mano de David Lynch, ya fuese en los primeros cortos de éste o actuando en Eraserhead, dirigiendo algún episodio de la fracasada serie On the air y que años después serío el diseñador de producción de Una historia verdadera o Mulholland Drive, aparte de seguir trabajando con De Palma en Carrie.

El fantasma del Paraíso, brian de palma, jessica harper, paul williamsBrian De Palma cuando todavía hacía buenas pelis

Como decía antes El fantasma del Paraíso es, si no la mejor, una de las mejores obras de Brian De Palma, una mezcla de relatos clásicos y generos cinematográficos (terror, fantástico, humor -negrísimo- musical, drama...) con los delírios característicos del director, ya sea su fascinación por las dobles personalidades, homenajes hitchconianos o, aspectos más técnicos, los planos secuencias y la pantalla partida. Con un ritmo frenético que desde que aparece el logo de la Fox hasta su triste y psicodélico final (un final así solamente es posible en los 70 y no sólo por su estética) no deja lugar para el aburrimiento. Con una banda sonora espectacular mezcla de glam-rock y el pop más comercial, toda ella obra de ese pequeño gran compositor, Paul Williams.
Toda la producción puede destilar un tufillo que recuerde a The Rocky Horror Picture Show (que se rodó un año después de este Fantasma) o como mínimo las podemos meter en el mismo saco, aunque el film de De Palma es técnica y narrativamente infinitamente superior. En cuanto a la banda sonora lo dejaremos en empate técnico porque las dos son espectaculares.

A día de hoy nos hemos de conformar con la misma edición en DVD que los yankis, es decir, pelada con un triste trailer como extra. Por contra, los gabachos, que sí saben valorar las cosas y tienen buen gusto, disponen (y dispongo que para eso la tengo en mi casita) de la mejor edición, con dos discos y buenos extras retrospectivos y todo recogidito en un preciosos digipack troquelado. Vive la france et vive le rock!

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