lunes, agosto 14, 2017

Beyond the gates

Beyond the gates, Barbara Crampton

Un par de hermanos se reunen para hacer limpieza en el viejo local en el que su padre montó un videoclub en los 90. El progenitor ha desaparecido, aunque dado su historial de "desapariciones" hace que el hecho importe más bien a sus hijos, que, por otro lado, están bastante distanciados.

Durante la limpieza encuentran la llave que abre la oficina del videoclub, donde hallan un juego de mesa llamado "Beyond the gates", al que empiezan a jugar y descubren que es algo más que un simple juego.


Beyond the gates, Barbara Crampton

Y otro producto más que se suma a la moda de recrear todo lo posible el tipo de película que se facturaba en los 80. Si bien es cierto que esto ya venía de lejos, parece que Stranger things abrió la veda para el gran público.

En Beyond the gates la cosa está cogida muy por lo pelos. Apenas tenemos una escena que pasa en 1991, durante la inauguración del videoclub, pero que tiene muy poco de la época. Ni las pintas de los que salen parecen de aquellos años, ni se han molestado en meter algún filtro a la fotografía. Y casi que mejor, que si no te queda una cosa tan artificial como cuando les da por recrear épocas pretéritas a los de la serie Caso abierto. Y luego la escena donde vemos el videoclub es un poquito "asín", porque no se recrean en que veamos mogollón carátulas o pósters de Golpe en la pequeña China o El abismo negro. Cosa ésta que es bastante triste cuando salen en Stranger things. ¿Pelis que en aquella época fueron fracasos y de las que todos echaban pestes cuelgan de las paredes de los adolescentes de la época? ¡No me jodas!



Beyond the gates, Barbara Crampton

Casi, casi te diría que lo único que intentan imitar de la época es un poco la música con un par de temas que recuerdan al de la serie de marras. Luego está el tema del juego de tablero. Que va por lo que aquí conocimos ya en los 90 con el Atmosfear, esto son juegos de mesa que iban acompañados por un vídeo donde algún tipo de guardián del más allá iba dándonos instrucciones y sustos a partes iguales. Claro, luego, cuando ya habías hecho 2 o 3 partidas la cosa tenía tanta gracia como ponerte Hostal Royal Manzanares en modo bucle.

Pero más allá de lo que se intuye un intento de recreación ochentera, estamos ante un producto que no llega a serie B, y se queda en algo hecho por cuatro colegas que han conseguido 300 mil pavos, tienen nociones de cine y se han hecho amigos de Barbara Crampton. Y es que la cosa se queda en algo muy pequeñín, con diálogos amateurs, todo muy pausado y pesado (pese a que con suerte llega los 80 minutos), con cosas muy confusas de esas que no sabes muy bien a cuento de qué pasan. Se agradece algún detalle de hemoglobina y cabezas reventando al final, efectos totalmente analógicos, pero... no, la cosa es tan intrascendente que casi ni ofende.


sábado, agosto 12, 2017

The Houndcats / Los perseguidores / Misión: impredecible

The Houndcats / Los perseguidores / Misión: impredecible

Otra de esas series que tiene un bonito baile de títulos. Emitida por estos lares en los 70 dentro de La guagua, el programa de Torrebruno, como Misión: impredecible; ya en los 80 daría el salto a ediciones en VHS y Beta bajo los títulos Los perseguidores al servicio de la ley y The Houndcats; y ya en los 90 se vería dentro de La guardería en Antena 3 con este último título.

La serie fue emitida originalmente en la mañana de los sábados de 1972 en la televisión norteamericana, teniendo poquísimo recorrido, apenas 13 capítulos (lo que facilitó que aquí se viera completa).

The Houndcats era básicamente una parodia de Misión: imposible, con un grupo formado por 3 perros y 2 gatos, cada cual con una habilidad especial, que tenía que lidiar con misiones estrafalarias que, evidentemente, acababan con "cómicos" resultados. Y risas enlatadas, que en la época se llevaban mucho en las series animadas.

Si bien la serie no es nada del otro mundo, deberías prestar atención a los títulos de crédito, totalmente psicotrónicos.



The Houndcats / Los perseguidores / Misión: impredecible

Producida por DePatie–Freleng Enterprises, que habían hecho los títulos de crédito de La pantera rosa y su posterior encarnación en serie animada. La compañía nació de los restos del departamento animado de la Warner cuando ésta cerró sus puertas en los 60. DePatie–Freleng Enterprises, además de la mentada Pantera rosa, produjo Looney Tunes, Regreso al Planeta de los Simios. Mr. Magoo o un montón de especiales infantiles. A principios de los 80 acabó siendo absorvida por Marvel, que acabaría produciendo series animadas de Spiderman o Hulk.

Casualidades de la vida, dos series de DePatie-Freleng Enterprises como The Houndcats y Los honrados Barkleys tuvieron lío administrativos cuando pasaron a manos de Marvel, que no renovaron la patente, quedando ambas en el limbo de copyright y actualmente son de dominio público.




Pero vayamos con The Houndcats. Como muestra un botón y de la muy roída cinta magnética rescatamos el primer episodio, titulado Misión: Atrapar a "El Cuervo". Casi ná.

viernes, agosto 04, 2017

Festival de trailers (XXII)




Wishmaster 3. La piedra del diablo (Wishmaster 3: Beyond the Gates of Hel, 2001) de Chris Angel. Con Jason Connery, A.J. Cook, Tobias Mehler, John Novak, Louisette Geiss y Daniella Evangelista.





Un negocio peligroso (Rated X, 2000) de Emilio Estevez. Con Charlie Sheen, Emilio Estevez, Geoffrey Blake, Rafer Weigel, Tracy Hutson, Megan Ward, Terry O'Quinn y Peter Bogdanovich.





Poseído (Possesse, 2000) de Steven E. De Souza. Con Timothy Dalton, Henry Czerny, Christopher Plummer, Piper Laurie, Jonathan Malen y Michael Rhoades.





Actos deseperados (Disappearing Act,
2000) de Gina Prince-Bythewood. Con Sanaa Lathan, Wesley Snipes, Michael Imperioli, Laz Alonso, Clark Johnson y Regina Hall.




Código Omega (The Omega Cod, 1999) de Robert Marcarelli. Con Casper Van Dien, Michael York, Catherine Oxenberg, Michael Ironside y Jan Triska.


lunes, julio 31, 2017

Magos y hechiceros

Magos y hechiceros 1993, David Warner

Con semejante carátula me cuesta creer que alquilara esta cinta hace 25 años. Otra vez el sentido arácnido (que, por otro lado, debo tener totalmente atrofiado) me salvó de una masacre neuronal. Y es que la imagen para la carátula mola mucho. Pero, dejémoslo claro desde el minuto 1, es una total engañifa.
Y ahí estaba Filmayer, mítica distribuidora que ya había perdido la exclusividad de traernos las pelis Disney y se intuía que aquello acabaría mal.

Estamos ante una película que roza lo amateur mal entendido, distribuida directamente para el mercado del VHS, y que, muy posiblemente, salió a la luz únicamente por la presencia de un David Warner que nunca acabamos de entender como pudieron engañarlo para participar en semejante desbarajuste.



Magos y hechiceros 1993, David Warner

Para que te hagas una idea de lo mal que está el asunto. La película se rodó en una de esas ferias que con actores amateurs recrean como se vivía en la época renacentista. Uno de esos sitios donde curraba el prota de Asfixia de Chuck Palahniuk, por si la has leído.
 

O sea, que nada de lo que vemos en la carátula nos lo vamos a encontrar en los 90 interminables minutos que dura esta cosa. Esta no es una de esas de caballeros con brillante armadura y bravo corcel. No, aquí hay gente con ropajes de campesinos y que viven, en su mayoría, en poblados formados por cuatro cabañas de mimbre en medio de un cochambroso bosque. Apenas veremos en interior de un supuesto castillo durante un par de minutos pero que, la verdad, da más bien penita.


Magos y hechiceros 1993, David Warner

Luego entraríamos en el asunto argumental. Una movida de hermandades estilo Assassin's Creed que viven ocultos y buscan un mapa de Arquímides para recuperar un tesoro o no sé qué mierda. Además de Arquímides tenemos por ahí a un Leonardo que básicamente es retratado como un tontolaba y putero. Efectivamente, el rigor histórico del film es simple y llanamente nulo. Además de meter al pobre de Leonardo en la Inglaterra medieval, tenemos gente con cascos estilo vikingo, la aparición de armas de fuego o documentos que lucen unas maravillosas grapas. Un desbarajuste de la mano de un tal James Dodson, un lechuguino con nula destreza para esto del celuloide como demuestra una filmografía corta y con subproductos de serie B de los más costrosa.

En el cast, además de un David Warner sobreactuado haciendo de doble papel (del mentor del bueno y del malo), tenemos a Olivia Hussey, la que fuera Julieta en la oscarizada versión del 68 de Zeffirelli; y a Sarah Douglas, la Ursa de Superman I & II y la reina Taramis de Conan el destructor.

Por lo demás, una bazofia indigesta que ni vale para los pirados de la espada y brujería.


jueves, julio 27, 2017

No por mucho madrugar amanece más temprano (o lo que el DVD se llevó)

el resplandor, the shinning, stanley kubrick, jack nicholson 

Todos nos sabemos de memoria aquello de que Kubrick era una obsesivo de controlar todo lo que tuviera que ver con su obra. No sólo en el proceso de filmación, si no que la cosa iba mucho más allá. Desde hacer que todos los cines que tenían la primera copia comercial de El resplandor cortaran de la bobina el epílogo del hospital; hasta mandar pintar la sala de un cine que proyectaba La naranja mecánica; o, muy conocido, el supervisar el doblaje en muchos países. Si te fijas, la mayoría de sus películas tienen un doblaje con voces muy extrañas, muy poco reconocibles para lo que se solía escuchar en la época. Esto era porque buscaban demasiado las similitudes de timbre entre los actores de la película y los que ponían la voz. Al final se acababa descuidando la interpretación de la voz, más importante que tener una voz "chula". Y ahí está El replandor, el ejemplo más conocido de doblaje-arruina película. Eso sí, ya es tan mítico que nadie se plantea un redoblaje.


Y es el caso de El resplandor donde Kubrick volvió hacer de las suyas. Como ya deberías saber Jack Torrance quiere escribir una novela en su estancia en el fantasmagórico hotel Overlook, siempre y cuando la histérica de su mujer le deje. Pero al final lo que acaba escribiendo es "All work and no play makes Jack a dull boy". Bueno, esto era en su versión original pues el director decidió adaptar la frase a otros idiomas entre ellos el castellano con "No por mucho madrugar amanece más temprano". Lamentablemente el salto a las versiones digitales hizo que nos perdieramos este detalle del tito Stanley (además de los títulos de crédito iniciales y finales totalmente traducidos).


Sin más preambulos, te dejo todas las escenas traducidas que nunca antes habían estado en el interné (incluida la que se ve la famosa sombra del helicóptero). Que vagi de gust!